
Antes de culminar el 2018 la Corporación Autónoma Regional de Risaralda, CARDER, construirá en los hogares de 434 familias campesinas de bajos recursos, estufas amigables con el medio ambiente, lo que permitirá mejorar su calidad de vida.
“Yo quiero mucho mi fogón, porque uno lo carga de leña y ya, se despreocupa, la comida no se quema, mejor dicho, ha cambiado mucho mi forma de vida, ahorro tiempo, dinero, hace cinco años lo tengo y no he tenido problemas”, explicó María Leticia Guzmán, habitante del corregimiento de Villa Claret, en Pueblo Rico.
Este sistema que se viene utilizando en el país y la región como estrategia para mitigación y control del cambio climático es un sistema de evacuación y control de emisiones y cenizas con el propósito de reducir los contaminantes y proteger la salud de la población afectada.
Según las cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística -DANE la Encuesta de Calidad de Vida del 2016, revela que en el territorio nacional el número de hogares que utilizan este material vegetal llegan a 1’229.000 familia; 93.000 familias que están ubicadas en las cabeceras municipales y 1’136.000 en las zonas rurales.
Unas 3.000 millones de personas en todo el mundo cocinan en el interior de sus viviendas con combustibles como madera o carbón, pero poco se sabe sobre lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) describe como la principal causa de muerte global de origen medioambiental, que al año cobra la muerte de 2 millones de personas, principalmente mujeres y niños, por enfermedades asociadas a infecciones respiratorias agudas (IRA), enfermedades pulmonares obstructivas crónicas (EPOC), enfermedades broncopulmonares, cáncer de pulmón, enfermedades en la piel y dilatación cardiaca.


