• Por fin ahora sí empezarán las obras de la cárcel El Pílamo, en Pereira

    Este miércoles 30 de junio se firma acta de inicio de la obra.  

    La Contraloría ha realizado un control y seguimiento permanente a los recursos públicos involucrados, para que empiecen las obras de esta cárcel.   

    El organismo de control seguirá vigilante al desarrollo de este proyecto y la ejecución de los recursos comprometidos.  

    Fruto del control preventivo que ejerce la Contraloría General de la República, sus alertas y pronunciamientos permanentes, este miércoles 30 de junio se firma el acta de inicio de las obras de la cárcel situada en el sector de El Pílamo, en Pereira. 

    Esto sucede cuando la obra, que inició su estructuración en el año 2013, completa un retraso de más de dos años. 

    Tras la realización de mesas técnicas convocadas por Contraloría General de la República con la Gobernación de Risaralda, la Empresa Nacional Promotora del Desarrollo Territorial (Enterritorio) y el contratista, todos ellos se comprometieron a iniciar las obras de construcción de la nueva cárcel.  

    Lo que viene ahora para el organismo de control es vigilar que el proceso de construcción avance con normalidad. 

    “Como ente de control estaremos vigilantes al desarrollo del proyecto, así como a la ejecución de los recursos y la debida socialización a las comunidades en dónde se realizará la obra. La ciudadanía debe conocer plenamente los beneficios de tal infraestructura”, enfatizó el Contralor Delegado para el Sector Justicia, Sebastián Montoya. 

    Historia y ventajas del proyecto 

    La construcción del nuevo Establecimiento Carcelario del Orden Nacional (ERON) en Pereira fue declarada de importancia estratégica y se asignaron recursos de vigencias futuras para la ejecución del proyecto en 2016, mediante el CONPES 3871. 

    Y en el 2018 se adjudicó por valor de $135.884 millones, para la construcción de 900 cupos en su primera fase. Y aunque tenía como plazo de ejecución 28 meses, el acta de inicio de obra no se había firmado.  

    Cuando entre en funcionamiento, se podrá disminuir el hacinamiento en las cárceles de la región.  

    Hoy la cárcel La 40 tiene 1300 internos, cuando su capacidad es de 600. Y en la Unidad Permanente de Protección a la Vida, el hacinamiento es del 150 por ciento, y lo peor, hay sindicados que no tendrían que estar allí. 

    Al mismo tiempo, la nueva cárcel significará un aporte en materia de reactivación económica, a través de los empleos que generará su desarrollo. 

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