El personero de Pereira, Leonardo Fabio Reales Chacón, sostuvo una reunión con miembros de la Embajada de los Estados Unidos en Colombia, quienes expresaron su preocupación por el incremento de víctimas de trata de personas en el país, especialmente en el Eje Cafetero, donde Pereira aparece como punto crítico de este delito.
La delegación estadounidense estuvo conformada por Ann Hardman, consejera política, y Juan Carlos Guerrero, asesor de la Sección Política. Durante el encuentro, desarrollado este jueves, los funcionarios diplomáticos solicitaron información sobre las políticas públicas, la capacidad institucional y el cumplimiento de la Ley 1551 de 2012, que obliga a los gobiernos locales a incluir en sus planes de desarrollo un componente de garantía de derechos humanos, incluida la lucha contra la trata de personas.
Aumento sostenido del delito preocupa a la Embajada
Según expuso el personero Reales Chacón, la Embajada compartió cifras que muestran un crecimiento constante del número de personas explotadas por redes de comercio humano en Colombia y, particularmente, en el municipio de Pereira.
“Les preocupa que el mayor número de personas utilizadas en el comercio humano se encuentre en Pereira. Querían conocer qué se ha hecho alrededor de eso”, explicó el Personero.
Las estadísticas entregadas por la delegación diplomática confirman una curva ascendente del delito, lo cual refleja —según Reales— la insuficiencia en la efectividad de las políticas públicas locales para enfrentar la trata de personas.
El Personero recordó que, de acuerdo con la Ley 1551, los entes territoriales están obligados a incluir estrategias claras de garantía de derechos humanos, entre ellas la prevención y atención de la trata.
“En Pereira este fenómeno ha ido creciendo, lo que demuestra que los mecanismos para confrontarlo han sido insuficientes. Este es un problema estructural que requiere respuestas sólidas y coordinadas”, enfatizó.
En Risaralda se registran 117 denuncias por desaparición hasta agosto del presente año, la mayoría en Pereira, un indicador que también genera alertas sobre posibles casos asociados al delito.
Situación de comunidades indígenas, segundo punto crítico
El segundo tema abordado durante la reunión fue la situación de las comunidades indígenas asentadas en el municipio, cuyas prácticas, condiciones de permanencia y niveles de vulnerabilidad han encendido alertas entre las autoridades locales y nacionales.
La delegación estadounidense solicitó información sobre:
- Acciones institucionales de acompañamiento.
- Medidas de protección para esta población.
- Riesgos asociados a posibles situaciones de explotación, prácticas cuestionables o vulneración de derechos.
En este sentido, el personero Reales Chacón reiteró que la entidad mantiene una labor permanente de seguimiento y observación frente al cumplimiento de las autoridades territoriales en la garantía de los derechos fundamentales.
“La Personería, como garante de los derechos humanos, hace seguimiento al cumplimiento del deber de las autoridades. El crecimiento de la trata y las condiciones de algunas comunidades indígenas nos obligan a exigir acciones más efectivas”, afirmó.
Llamado a fortalecer la respuesta institucional
La Personería de Pereira insistió en que la trata de personas no es un fenómeno aislado, sino un problema complejo y creciente que requiere la articulación de todos los niveles del Estado, así como la revisión profunda de la política pública local.
La entidad reiteró su compromiso con la vigilancia, la defensa de los derechos humanos y el acompañamiento a las poblaciones en riesgo en el municipio.



