• 4 años a tropezones

    Me habían preguntado si yo iba a escribir sobre el final del gobierno de Iván Duque y había dicho que no, pero pensándolo bien es bueno decir algo, porque las cosas fueron buenas, regulares y malas siendo quizás las malas las que predominaron.

    Rubén Darío Mejía Sánchez / Opinador

    Recuerdo que una semana antes de salir elegido Iván Duque como presidente de la república, tuve la oportunidad de entrevistarlo en Unicentro y le pregunté simple y llanamente: Usted dice que va a gobernar o el que va a gobernar es Uribe, a lo que me contestó, recuerde que yo voy a ser el presidente de la república.

    Hasta el momento en que, según dice las malas lenguas, se rompieron todas las relaciones que habían entre el ex mandatario y el joven mandatario, que tuvo que enfrentar situaciones tan graves como la de la pandemia y donde cometió una serie de errores, que lo ponen en el día de hoy en la balanza de lo que fue el gobierno de Andrés Pastrana y lo que es el suyo o por lo menos lo que dirá la historia es que los dos fueron bien regulares, más bien tirando a malos.

    Iván Duque es un hombre joven, tiene un mundo por delante, tiene tiempo de corregir sus errores, pero mientras que no se baje de la soberbia que tiene, no va a llegar a ningún Pereira como decían mis antepasados.

    Cuando estamos en cualquiera de los cargos públicos o privados, pensamos que ahí nos vamos a atornillar y que somos eternos y qué podemos hacer lo que se nos venga en gana. pero debemos de recordar, como sabiamente escribió en una oportunidad el rey del despecho Darío Gómez, “nadie es eterno en el mundo” y yo agregaría, nadie es eterno en ninguna parte ni el mismo Darío Gómez, quien esta semana partió de este mundo terrenal.

    Dicen que cuando uno sale de un cargo, lo mejor es tener más amigos que enemigos y por lo que se ve el joven Iván sale con más enemigos y con una aceptación bastante baja por parte de los ciudadanos en Colombia, que vieron como en varias oportunidades trató de levantarse, como en el caso de la pandemia, hizo un gran trabajo; pero en la economía, en la seguridad y en otros campos como en el de las relaciones internacionales podemos decir que fue un verdadero fracaso.

    A  nadie hay que desearle que le vaya mal, creo que a todas las personas hay que desearle lo mejor y esperar que corrijan con el tiempo sus errores y que puedan seguir adelante en el caso de quienes han buscado y han aceptado que la política sea la que marque sus vidas.

    Políticamente la credibilidad de Iván Duque en este momento no es muy buena, pues solo cuenta con el respaldo del Centro Democrático y uno que otro partido independiente que le sigue rindiendo honores.

    El Presidente en varias entrevistas en medios de comunicación ha tratado de defenderse pataleando como gato patas arriba, aprendí una cosa, lo mejor es no dar explicaciones de nada y lo mejor es dejar que los demás opinen de lo bueno y lo malo que uno hizo, porque hablar de uno es lo mismo que condecorarse uno mismo. Y hablando de condecoraciones, Duque condecoró a Don Raimundo y todo el mundo para que muchos lo recuerden, pero puede estar seguro Señor Presidente que cuando ya usted dejé la Casa de Nariño esos que usted condecoró se olvidarán de usted.

    Haciendo un balance de lo que fue el gobierno de Iván Duque podemos decir que en muchos campos le fue bien, por ejemplo en lo de la infraestructura, le fue bien en el campo de la salud porque contaba con un excelente ministro. Le fue mal en la economía, yo creo que fue más por la equivocación de nombrar y respaldar a un Ex ministro de Hacienda que lo llevó al caos, en donde todo el mundo comenzó a protestar y fue donde se enfrentaron las autoridades y principalmente la Policía y el Ejército con los ciudadanos de a pie, en especial con los muchachos que no estaban de acuerdo con lo que estaba pasando. Se señaló mucha gente de delincuente para después tener que corregir y decir que había sido una gran equivocación, Iván Duque heredó lo más grave que puede pasarle a cualquier país y es la situación de los falsos positivos, son positivos que se descubrieron y que han estado dejando una estela de tristeza en medio de los colombianos al saber lo que hicieron algunos miembros de su Ejército Nacional.

    Hablando de la Policía y el Ejército, se puede decir que son dos instituciones bastante respetables, instituciones que han luchado por mantener la estabilidad del país y la tranquilidad, dos instituciones en dónde han habido naranjas podridas que han afectado al resto, que han dejado en entredicho los nombres de esas instituciones como en el caso de la Policía.

    En este momento lo que se requiere es confianza, lo que se requiere es no tener odios, lo que se requiere es trabajar todos unidos para sacar el país adelante.

    No tenemos que decir qué el gobierno de Iván Duque fue malo, hubo cosas buenas, pero esos grandes errores que se cometieron y ese deseo de creer que el país solo se manejaba por medio de las armas y no mirando la parte social, el pueblo no necesitaba las armas, el pueblo necesita trabajo y seguridad, con la represión nunca se obtiene nada y eso es una experiencia que tenemos desde la casa, cuando no sabían hablar y no sabían corregir podíamos hacer las cosas bien pero a la fuerza no funciona nadie.

    No le estamos diciendo a Iván Duque adiós sino hasta luego, porque creemos que seguirá con sus vínculos en la política, esperamos que esos vínculos sean para ayudar al bien del país y no para poner trabas a lo que haga el próximo gobierno de Gustavo Petro.

    Gobierno de Petro del cual no se puede decir nada porque ni siquiera ha empezado, pero como somos los colombianos muchas veces nos dedicamos a satanizar lo que no es y sin saber qué será.

    Dice un adagio “arrieros somos y en el camino nos encontramos” creo que eso puede suceder con Iván Duque y quién quita qué corrija toda esa mano de errores que tuvo en el gobierno y que opacaron lo bueno que pudo hacer y qué hizo.

    Somos claros, el manejo de la pandemia fue excelente por parte del presidente Duque y sus colaboradores, por parte de su Ministro de Salud, por parte de los médicos, las enfermeras y demás colaboradores de la salud en el país y por parte de esos voluntarios que estuvieron ahí presentes para ayudar en un momento tan delicado y sacar al país adelante. Que pena da que hayan despedidas donde no se puede hablar de resultados positivos en su totalidad, y no es que esté diciendo que todas las despedidas dan resultados positivos, porque siempre somos humanos y cometemos errores, pero unos corrigen sus errores, se dejan corregir y no tratan de decir que son los que tiene la última palabra.

    Doctor Iván Duque, dentro de una semana ya usted no es más el presidente de Colombia, recuerde que es un colombiano con excelentes capacidades y con mucha responsabilidad por el bien del país que, en vez de tratar de atacar a sus contrincantes, trate de buscar la paz y a dar a conocer todas esas ideas positivas que tiene para que este país que se llama Colombia lo recuerde y le agradezca un día las cosas buenas que ha hecho y las cosas buenas que hará.

    Ya el 7 de agosto a las 3 de la tarde habrá un nuevo gobierno, del que no sabemos cómo será, bueno, malo, regular, al que le deseamos lo mejor. Si el nuevo gobierno le va mejor nos va mejor a cada uno de nosotros los que habitamos este lindo país, con gente trabajadora, gente respetuosa y gente con deseos de salir adelante.

    rudames@gmail.com

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