Cayeron extorsionistas que delinquían desde las cárceles

Las Fuerzas Armadas de Colombia, en coordinación la Fiscalía General de la Nación y el INPEC, se tomaron diez cárceles donde había 34 jefes de redes extorsivas. Capturados 167 de sus cómplices. ‘Cárceles no serán santuarios del crimen’: Mindefensa.

En las últimas horas, 1.883 efectivos de la Policía Nacional de todos los colombianos, Comando General de las Fuerzas Militares, la Fiscalía General de la Nación y del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) se tomaron por sorpresa diez cárceles del país.

Así pusieron en marcha la primera fase de la ‘Operación Demoledor’, que permitió identificar a 34 delincuentes que venían liderando bandas de extorsionistas desde las cárceles La Picota (Bogotá), Cómbita (Boyacá), Guaduas (Cundinamarca), La Ternera (Bolívar), Las Mercedes (Córdoba), Doña Juana (Caldas), Pedregal (Medellín), Palo Gordo (Santander), San Isidro (Cauca) y La Vega (Sucre).

Los 34 presos, que efectuaban llamadas extorsivas desde sus celdas, fueron trasladados a una cárcel de alta seguridad, para así impedir que continuaran intimidando a comerciantes, ganaderos, vendedores y hasta a ciudadanos anónimos.

Durante la redada en los diferentes pabellones se incautaron 246 celulares, 205 Sim Cards, 25 USB y Micro SD, 4 Modem, 53 cargadores y baterías, 29 agendas con información de posibles víctimas extorsivas y 160 armas blancas.

De forma paralela, las mismas autoridades ejecutaron la segunda fase de la ‘Operación Demoledor’, tendiente a dar con el paradero de los cómplices de estos cabecillas fuera de prisión.

En trece acciones simultáneas capturaron a 167 delincuentes, quienes eran los encargados de reclamar los giros, producto de las extorsiones.

“Con la ‘Operación Demoledor’ logramos evitar el pago de más de 5.000 millones de pesos mensuales en extorsiones”, sostuvo el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas Echeverri. “Cárceles no serán santuarios del crimen”, agregó.

Por su parte, el director general de la Policía Nacional, general Jorge Hernando Nieto Rojas, reveló que el modus operandi de los delincuentes consistía en hacer llamadas a nombre de cabecillas de grupos al margen de la ley, mediante las cuales pedían medicamentos o equipos de comunicación de difícil adquisición, para que la víctima terminara pagando en efectivo.

Asimismo, el general Juan Pablo Rodríguez Barragán, comandante de las Fuerzas Militares, también señaló que otra de las modalidades de los delincuentes consistía en suplantar autoridades. Llamaban a las víctimas para decirles que un familiar acababa de ser detenido, pero que si se consignaban un dinero con prontitud sería dejado en libertad.

“Esta operación interagencial permitió golpear de manera contundente el corazón mismo de la extorsión carcelaria”, sostuvo la Vicefiscal General de la Nación, María Paulina Riveros Dueñas.

Con esta nueva acción contra el crimen organizado, la fuerza pública, la Fiscalía General de la Nación y el INPEC continúan trabajando ‘Por una Colombia Segura y en Paz’.

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