Especialistas de Risaralda, Caldas y Quindío denuncian retrasos de más de seis meses en sus honorarios, inestabilidad laboral y empeoramiento de la crisis tras el sismo de agosto.
Bogotá, D.C. / Risaralda. En plena sesión de la Plenaria de la Cámara de Representantes, el congresista risaraldense Durguez Espinosa (Centro Democrático) hizo un urgente llamado al Gobierno Nacional para que atienda la crisis que atraviesan los profesionales de la salud en la región del Eje Cafetero.
Espinosa solicitó formalmente al Ministerio de Salud, Ministerio del Trabajo, Supersalud y ADRES convocar e instalar de manera prioritaria una mesa de trabajo con más de 241 médicos especialistas y subespecialistas de Risaralda, Caldas y Quindío, agrupados en la llamada Mesa Quirúrgica del Eje Cafetero.
Grave situación laboral e impacto tras el sismo
La petición surge tras las constantes denuncias del gremio médico sobre retrasos en el pago de sus honorarios que superan los seis meses, la contratación precaria por prestación de servicios y la congelación o reducción de sus ingresos.
Durante su intervención, el representante leyó extractos de la misiva remitida por los cirujanos y especialistas:
«En pasados días recibí una carta de médicos especialistas y subespecialistas de Caldas, Risaralda y Quindío (…) Todos ellos plantean incertidumbres, retrasos en los pagos de honorarios que superan seis meses, incertidumbres sobre la continuidad de sus contratos, ingresos congelados o reducidos».
Así mismo, advirtió que la coyuntura se agravó considerablemente a raíz del sismo registrado en la región el pasado 10 de agosto:
«Esta crisis se agravó tras el sismo del 10 de agosto. Paradójicamente, cuando más los necesitábamos, al caerse o verse afectadas las instalaciones de varias clínicas, muchos de ellos están quedando cesantes», señaló el congresista.
Respaldando al sector privado y público
El parlamentario enfatizó la necesidad de extender el apoyo institucional por igual tanto al sector público como al privado:
«Normalmente este tipo de declaraciones las hacíamos desde el servicio público, es decir, para el Hospital San Jorge; pero aquí lo estamos haciendo para 241 médicos —que seguramente son muchos más— de las diferentes clínicas privadas que tenemos en el Eje Cafetero», concluyó Espinosa.


