Risaralda ostenta un vergonzoso liderato nacional en materia de violencia contra las mujeres según revelaciones de organizaciones no gubernamentales, que han denunciado el incremento oficial de 899 mujeres agredidas por sus compañeros sentimentales en 2012, a más de 5 mil casos de agresiones denunciadas por mujeres a manos de sus compañeros, vecinos, parientes cercanos, compañeros de trabajo y hasta jefes laborales; esto no es admisible en una sociedad culta como la que creemos estar edificando.
Con categórico disgusto, el diputado Mario Marín L 51 en el tarjetón liberal para la Asamblea de Risaralda hizo el pronunciamiento ante una congregación de mujeres Pereiranas que lideran procesos sociales en los barrios del sur de la ciudad, quienes se quejaron por la creciente violencia contra la mujer en Risaralda.
Se trata, dijo, de ir más allá de la conmemoración del día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer el 25 de noviembre, se trata de hacer uso de las normas, las herramientas y los escenarios de protección con que hoy contamos; el maltrato a la mujer no tiene diferencias de estrato, y son muchos, demasiados los casos en los que las mujeres víctimas sienten vergüenza de acudir a una comisaria a denunciar a su agresor.
Las formas de maltrato a la mujer son variadas, y abundantes, el rango más afectado es el de mujeres entre 18 y 24 años y hoy se conocen casos de agresiones de varones menores de edad contra sus madres o abuelas y aún hermanas y no escapa el caso actual de jefes o compañeros de trabajo que ejercen violencia verbal, física, psicológica a mujeres sometidas a la preferencia electoral de algunos de sus patronos o empleadores, esa se castiga en Colombia bajo el rigor de la ley 1010 de 2006 conocida también como ley de acoso laboral, y las mujeres la tienen que conocer para que no las obliguen con violencia a votar contra su voluntad, esto necesita un CAMBIO, dijo Marín Hincapié.
Si estamos pensando, deseando y actuando para la paz, estamos en la obligación de rechazar toda forma de violencia contra los seres vivos, y particularmente en protección de la mujer en cualquiera condición social, política, económica o religiosa en la que se manifieste, la mujer es un ser sublime que inspira ternura y merece todo el amparo que esté a nuestro alcance subrayó finalmente el líder liberal L 51 del tarjetón liberal de la Asamblea de Risaralda.



