
El ego del ex senador Carlos Enrique Soto Jaramillo está maltrecho, su salida del Congreso de la República por una situación jurídica lo dejaron por fuera del escenario político para las elecciones de marzo de 2018.
Sin embargo, Soto Jaramillo, quien no se rinde ya tiene una carta para la Cámara de representantes, se trata de su hija Andrea Soto Mejía, quien este fin de semana presentó su candidatura oficial y lo hará por dentro del partido de la U.

Ella no sólo tendrá que encarnar el poder que tuvo su padre durante los últimos años, sino que también se presenta como una opción nueva y joven para renovar lo que tanto piden los colombianos, caras nuevas en el Congreso.
Por el otro lado, está el actual representante, Didier Burgos, recién elegido en un polémico evento como director de la U en Risaralda.
Burgos tiene el reto más grande de su vida, mantenerse en la Cámara de representante y desvirtuar en las urnas los que algunos se atreven a decir, que no tiene votos para hacerse reelegir.
Por eso estas elecciones de Cámara para la U en Risaralda será una disputa a ‘muerte’. Quien se quede con esa curul será el rey o la reina en las elecciones regionales de 0ctubre de 2019.
Twitter / @FreddyFLopez



