El proceso judicial contra el exalcalde de Dosquebradas y aspirante a la Cámara de Representantes por el Partido de la U, Jorge Diego Ramos Castaño, entra en una fase crítica.
El juez que lleva su caso por presunta corrupción aún no define si impondrá medida de aseguramiento en centro carcelario, detención domiciliaria o si podrá defenderse en libertad, decisión que será clave para su futuro político inmediato.
El tiempo corre en contra de Ramos: el plazo para inscribir su candidatura ante la Registraduría vence el próximo 8 de diciembre, pero el juez anunció que solo emitirá su decisión hasta el miércoles 10 de diciembre, dos días después del límite legal. Esto deja a su campaña en completa incertidumbre.
Ante este panorama, el Partido de la U en Risaralda enfrenta serias dificultades para definir un reemplazo. La colectividad evalúa nombres para ocupar el renglón que dejaría Ramos, quien, incluso en el mejor escenario, solo podría continuar su proceso en libertad, lo que complica sus aspiraciones electorales.
Mientras tanto, la Fiscalía insiste en que se dicte medida de aseguramiento intramural, argumentando la gravedad de los hechos investigados.
El caso mantiene en vilo al partido, a los seguidores del exalcalde y al panorama político de Risaralda, a pocos días del cierre de inscripciones para las elecciones legislativas de 2026.



