
Más de 100 familias de las comunidades Embera Chamí y Katío son beneficiadas con estos proyectos que le apuestan a una reintegración económica y social.
Pueblo Rico. Con un aporte de $292 millones entre la Gobernación de Risaralda, la Agencia para la Reincorporación y la Normalización –ARN-, Funderis, y el apoyo de la Organización Mundial para las Migraciones –OIM-, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional y el Programa de Reintegración y Prevención de Reclutamiento –RPR-, está en marcha el proyecto denominado IUJA, “Territorio de oportunidades, reintegración social y económica”, el cual beneficia a las comunidades Embera Chamí y Katío, en el municipio de Pueblo Rico.
Los indígenas de los resguardos unificados sobre el río San Juan, (Chamí) y Gitó Dokabú (Katío), mostraron sus primeros avances en iniciativas productivas de artesanía, cacao y panela, ante representantes de estas entidades, incluida la Cámara de Comercio de Pereira, Fedepanela, asociaciones y periodistas de todo el país.
“Estas iniciativas obedecen a las competencias que presentan las comunidades. El apoyo de la Gobernación de Risaralda es muy importante ya que hace aportes a través de la Secretaría de Desarrollo Económico y Competitividad, Gobierno Nacional, y otras entidades que permiten la ejecución del proyecto. El respaldo es fundamental porque las comunidades tienen unas competencias productivas que les permite mostrar productos de muy buena calidad y les hacía falta ese respaldo”, explicó Héctor Mauricio Ortiz, coordinador del convenio de fortalecimiento de las iniciativas productivas de las comunidades indígenas de Pueblo Rico.
Otro de los proyectos, que busca fortalecer la Gobernación de Risaralda, es el tema de gobernanza. “Nosotros hemos venido apoyando desde la Secretaría de Gobierno esta parte, nos parece fundamental que podamos interpretar la realidad de ellos desde su forma de ver las cosas, el mundo, las relaciones; ese ha sido el gran esfuerzo que hemos venido haciendo junto a la Secretaría de Desarrollo Económico y Competitividad”, explicó Rubén Darío Granados, profesional en asuntos étnicos del departamento.
La reintegración económica y social de los Emberas es una de las grandes apuestas IUJA, como lo explica Lucas Uribe, director programático de la ARN. “La agencia ha entendido en estos 14 años de experiencia trabajando con personas que hicieron parte de algún grupo armado organizado al margen de la ley, en este retorno a la construcción de ciudadanía, que no basta solo con trabajar con las personas, hay que construir una plataforma de reconciliación para que se puedan crear las medidas suficientes para que el día de mañana las nuevas generaciones no vivan la misma violencia”.
Motivados con sus iniciativas
Julio César Naturo Restrepo, del resguardo Gitó Dokabú, trabaja con la unidad productiva de cacao, encontrando grandes beneficios para su familia y comunidad, quien expresó: “Agradeciéndole al Gobernador y la ARN porque el proyecto para mi es excelente y muy bueno para todo nuestro beneficio”.
Por su parte, Alba Nidia Arce, de la iniciativa productiva de artesanía del resguardo sobre el Río San Juan, comentó: “Este proyecto de apoyo de artesanía estamos bien, queremos seguir adelante para mantener los niños, estoy muy contenta con el apoyo de la Gobernación de Risaralda y con alegría seguimos adelante”.
Dato de interés
La inversión entre la Gobernación de Risaralda y todos los aliados del proyecto asciende a $292 millones.



