Concejales: prohibiciones

Muchos candidatos se lanzan al Concejo Municipal sin conocer sus funciones, atribuciones y prohibiciones constitucionales y legales, del cargo al cual aspiran, es decir, llegan sin ninguna experiencia y formación, pero también sin calcular las implicaciones y efectos que se pueden derivar de esa posición a nivel personal y familiar.

En efecto, hay que tener en cuenta lo dispuesto en el artículo 49 de la Ley 617 de 2.000, modificado por la Ley 821 de 2003 y la Ley 1148 de 2.007, cuyo texto señala:

Los cónyuges o compañeros permanentes de los gobernadores, diputados, alcaldes municipales y distritales y concejales municipales y distritales, y miembros de juntas administradoras locales municipales y distritales y sus parientes dentro del segundo grado de consanguinidad, primero de afinidad o primero civil, no podrán ser designados funcionarios del respectivo departamento, distrito o municipio, o de sus entidades descentralizadas. 

…Ni contratistas de ninguna de las entidades mencionadas en este inciso directa o indirectamente”.

Vale aclarar que el texto inicial de dicha norma cubría la prohibición hasta el cuarto grado de consanguinidad, es decir, hasta los primos del Concejal, lo cual fue aclarado por la Corte Constitucional en su sentencia C-311 de 2004, cuando declaró la exequibilidad condicionada del segundo inciso del artículo 49 de la Ley 617 de 2000 tal como quedó modificado por la Ley  821 de 2003.

Es decir, si un candidato que aspira al Concejo Municipal de su pueblo, y sale elegido el próximo 27 de octubre, puede tener en ese mismo municipio a parientes nombrados por el Alcalde, desde el tercer grado de consanguinidad en adelante (sobrinos, tíos, primos), pero nunca, cónyuge, hermanos, padres, abuelos o cónyuges. Son nombramientos que hace el Alcalde donde el Concejal no interviene en su trámite, cosa muy distinta cuando se trate de la elección del Personero o Contralor, que si interviene directamente a través del concurso de méritos establecido para estos funcionarios.

O sea, que aspirar a ser Concejal o Alcalde en un municipio pequeño es más traumático que exitoso, pues significa que parte de su familia queda por fuera del mercado laboral de las pocas entidades oficiales que brindan esta oportunidad de trabajo. Por eso es que muchos lloran cuando un familiar se lanza a estos cargos de elección popular. Otros, simplemente, se asilan en el municipio vecino. Y, antes de Chavez, huían para Venezuela.

cuellofrancisco@gmail.com

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