Colombia no está preparada para el avance tecnológico

El recién publicado informe de la Unctad (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo), en el cual se mide el índice de preparación de los países para adoptar 11 tecnologías “de frontera”, sitúa a Colombia en la posición 78 de entre un total de 158 naciones analizadas.

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Las nuevas tecnologías han cambiado por completo nuestra forma de vivir. Gracias al e-commerce puedo comprar desde mi smartphone a golpe de click, volver a comprar lo mismo que compré hace un mes con tres o cuatro clicks y, con algunos más, puedo incluso comprar la falda que lleva tal o cual estrella de la televisión, o la guitarra que toca mi artista favorito.

Las nuevas tecnologías también me permiten participar desde casa en juegos con cualquier jugador del mundo, como el famoso Fortnite o el Animal Crossing; gracias a ellas, también puedo jugar a los juegos clásicos de casino online, en una mesa real y con crupier en persona, desde el sofá de mi casa; y hasta elegir los mejores lugares donde jugar, usando el minucioso sistema de reseñas usando el minucioso sistema de reseñas elaboradas por expertos de VSO.

También ayudan en la vida diaria: podemos medir nuestras constantes, actividad deportiva y sueño gracias a la infinidad de aplicaciones y wearables que están tan de moda, o con los dispositivos smart home y el Internet de las Cosas, programar el encendido de luces del hogar, el funcionamiento de la lavadora, y hasta pedirle a un altavoz que cierre mis persianas mientras reproduce mi canción favorita o me cuenta un chiste.

Si quedaba alguna duda de la importancia del entorno virtual en nuestra realidad actual, este 2020 se ha encargado de recordarnos la necesidad de avanzar al paso que marca la tecnología. Y su ritmo de avance es tan acelerado, que hay que correr para subirse al carro, y algunos países tenemos que hacer esfuerzos más considerables que otros para no quedarnos atrás.

Esto, al menos, es lo que se trasluce del Informe sobre Tecnología e Innovación 2021, recién publicado por la Unctad. Dicho informe, como adelantábamos, hace uso de un índice para medir el grado de preparación de un país a la hora de adoptar un total de 11 tecnologías “de frontera”, es decir, aquellas que se entienden como nuevas y de rápido desarrollo y que aprovechan la digitalización y la conectividad: la inteligencia artificial (IA), el internet de las cosas (IdC), los macrodatos, el blockchain, la tecnología 5G, la impresión 3D, la robótica, los drones, la edición genómica, la nanotecnología y la energía solar fotovoltaica.

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Estas tecnologías permiten aumentar la productividad y mejorar los medios de vida. Simplemente por hacernos una idea de su relevancia, la agencia de la ONU afirma que representan un mercado de 350000 $USD, y que podría alcanzar los 3,2 billones $USD de aquí a 2025. La mayoría de ellas además, como advierten, han emergido en un período de caídas dramáticas en los precios de almacenamiento de datos y energía solar.

Para calcular el índice de adaptación de un país a estas tecnologías emergentes, la Unctad analiza para cada país cinco variables o segmentos. De todas ellas, es en I+D donde Colombia ha ocupado un puesto más alto en la tabla mundial, el 53. Ha ocupado la posición 77 en acceso a la financiación, la 79 en habilidades tecnológicas, la 88 en implantación de las TIC y la 99 en actividad industrial.

En conjunto, la calificación de Colombia es de 0,44 sobre 1, lo que sitúa a nuestro país por encima de la media de América Latina (0,4), pero detrás de otros países del sur de América, como Brasil, Chile, México o Argentina. A la cabeza del ránking mundial se encuentra Estados Unidos, con una calificación máxima (de 1), seguido de cerca por países que no llegan a su cifra y que son Suiza, Reino Unido, Suecia y Singapur.

Estas cifras parecen indicar que Colombia no es aún el entorno más favorable o preparado para la adopción de estas tecnologías, aunque curiosamente en el informe nuestro país aparece de ejemplo para explicar cómo, a pesar de los pocos recursos y capacidades, muchas firmas se están lanzando a innovar, como es el caso de la aplicación de la impresión 3D en la industria de la moda colombiana, usada para hacer gorras, brazaletes y vestidos.

Y es que, como bien manifiestan, la asociación de varias de estas innovaciones tecnologías podría transformar los sistemas de producción y los negocios y permitiría, en definitiva, a los países en desarrollo, “superar los paradigmas anteriores y avanzar rápidamente”. La noticia es esperanzadora, aún podemos subirnos al tren del avance tecnológico.

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