• CARDER y Fundación Natura fortalecen gobernanza ambiental en Guásimo

    Con la generación de capacidades para la gestión ambiental en la comunidad, se están generando múltiples procesos de conservación en el Distrito de Manejo Integrado (DMI) Guásimo.


    Enmarcado en el proyecto ‘GEF Magdalena – Cauca VIVE’, que contribuye al uso sostenible de la biodiversidad acuática de ambas cuencas; la CARDER y la Fundación Natura, ONG ambiental ejecutora el proyecto, suscribieron un convenio a través del cual se han consolidado estrategias de conservación para el Distrito de Manejo Integrado (DMI) Guásimo en La Virginia.
     
    Dichas estrategias fueron concebidas con un  importante componente de participación de las comunidades y promoviendo la generación de recursos desde la sostenibilidad para quienes habitan en el territorio de influencia de la cuenca.   
     
    “Desde la CARDER le dijimos a la Fundación Natura, nos interesa mucho que todas las acciones del convenio beneficien directamente a las comunidades, generen empleo directo, que las inversiones se ven reflejadas y no se vayan en estudios o consultorías muy costosas, sino que todas las inversiones beneficien directamente a la gente y se queden en el territorio”, indicó  Eduardo Londoño Mejía, profesional especializado de la CARDER, encargado de las áreas Protegidas del departamento.


    Entre los trabajos adelantados está la protección de los humedales en la finca Cantares; programas de ecoturismo con el diseño, la apertura y el mantenimiento de un sendero de interpretación ambiental; la creación de un vivero para la reproducción de especies amenazadas como el Guásimo que es el árbol insignia de la zona y adicionalmente se ha realizado un amplio trabajo con las organizaciones comunitarias en el fortalecimiento de capacidades para la administración del área protegida.
     
    Mónica Bedoya, profesional de apoyo en el componente de gobernanza del proyecto GEF Magdalena – Cauca VIVE del Eje Cafetero, señaló que las áreas protegidas en el Eje Cafetero tienen una característica importante y es que no son de conservación estricta sino que son áreas que permiten las actividades productivas.  
     
    “Lo que viene ahora es que la comunidad logre esa cohesión interna que permita tener un punto de equilibrio en ese amor que le tienen al área protegida  para que sigan en su proceso de fortalecimiento y que la CARDER como autoridad ambiental mantenga ese programa de administración social que busca que la gestión de las áreas protegidas se dé articuladamente con las comunidades”, dijo Bedoya.
     
    El convenio finaliza en diciembre de este año y a la fecha ha registrado  importantes resultados en la gestión social del área de protección.

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