Dicen por ahí que las grandes dificultades traen grandes soluciones, que a grandes males grandes remedios. Así lo ha entendido un grupo de dirigentes locales, ante la grave problemática que en los actuales momentos vive Marsella, producto de su aislamiento debido al enorme derrumbe en la vía a Pereira, al cierre del puente en el sector de la ínsula en la carretera a Chinchiná y al pésimo estado de las otras vías, como la que va por la vereda El rayo o la Nona al sector de la convención, han decidido llamar la atención convocando a la ciudadanía en general y al comercio local a una marcha pacífica que se realizará el día lunes 22 de marzo, en vehículos que se movilizaran desde Marsella y desde Pereira hasta el sitio del derrumbe que visibilice frente a los diversos organismos nacionales y departamentales la grave problemática en la que están sumidos más 18 mil habitantes que viven en esta localidad que claman por la búsqueda de soluciones definitivas en materia de infraestructura vial.
Es que no puede ser justificable que un municipio equidistante, a no más de 30 kilómetros, de las más importantes ciudades de Risaralda y Caldas, catalogado como el segundo destino turístico de Risaralda, gran abastecedora de productos agrícolas y pecuarios hacia los mercados de las grandes ciudades, presente un atraso tan evidente en materia de vías.
Las marchas pacíficas son un derecho ciudadano amparados por las leyes, mediante las cuales se pretende llamar la atención en la búsqueda o reivindicación de derechos ciudadanos colectivos y en este caso en particular de la MARCHA POR LA VIA, sin desconocer los buenos oficios y el apremiante afán del actual alcalde municipal y la presencia permanente de la administración departamental con personal, maquinaria y equipos y una considerable inversión económica, no obsta que la ciudadanía se pronuncie y visibilice la grave problemática por la que está pasando en los actuales momentos
No puede ser solamente destapando el derrumbe del sector de la porcelana, es mirando de manera seria, con soluciones definitivas e intervenciones de ingeniería vial, bien hechas, sobre las otras vías que nos comunican con la capital de Risaralda, nuestro máximo abastecedor de productos y servicios, sobre lo que se fundamenta nuestra marcha pacífica.
LA MARCHA POR LA VÍA más que una protesta pacífica debe convertirse en el despertar de muchos ciudadanos que viviendo aquí, o que siendo de aquí, poco se interesan por los graves problemas y en nada contribuyen con la búsqueda de soluciones. Menos opiniones, más acciones es lo que debemos hacer y emprender desde ya, si queremos conservar el sitial que nos corresponde como municipio destacado en el concierto nacional.
Mientras sigamos pensando que es más importante hondear desenfrenados el pañuelo de un movimiento político que blandir orgullosos la bandera amarilla y verde de nuestro terruño, no VAMOS A LLEGAR A NINGUN MARSELLA
Cuando se trata de la defensa de los intereses locales poco deben interesar las diferencias políticas. Menos retórica y más acciones es lo que este municipio está pidiendo a gritos.


