Con la instalación del nuevo Congreso de la República este 20 de julio, Risaralda inicia un nuevo capítulo en su representación política nacional. Por primera vez en varios años, el departamento renueva completamente su bancada parlamentaria con la posesión de tres senadores y cuatro representantes a la Cámara, quienes tendrán la responsabilidad de defender los intereses de la región durante el período constitucional 2026-2030.
La representación risaraldense estará integrada en el Senado por María Eugenia Londoño Ocampo, Pacto Histórico; Luis Carlos Rúa Sánchez, Alianza Verde; y María Irma Noreña Arboleda, Partido de la U. En la Cámara de Representantes asumirán sus curules Fernando Arias Cardona, Pacto Histórico; Franyela Bermúdez Serna, Partido de la U; José Durgués Espinosa Martínez, Centro Democrático; y José Fredy Arias Herrera, Partido Liberal.
La llegada de esta nueva bancada genera grandes expectativas entre los ciudadanos, que esperan un trabajo legislativo serio, responsable y con resultados concretos para Risaralda. El principal llamado es que, más allá de las diferencias políticas, los siete congresistas actúen de manera articulada cuando estén en juego los intereses del departamento.
Los risaraldenses esperan que sus congresistas sean protagonistas en el escenario nacional, lideren proyectos de ley de impacto, ejerzan un control político responsable y gestionen recursos para obras estratégicas que impulsen el desarrollo de Pereira, Dosquebradas, La Virginia, Santa Rosa de Cabal y los demás municipios del departamento.
Igualmente, la ciudadanía espera que mantengan un contacto permanente con las comunidades, recorran el territorio, escuchen a los diferentes sectores sociales, empresariales, campesinos y académicos, rindan cuentas de su gestión y no aparezcan únicamente durante las campañas electorales.
El nuevo Congreso representa también una oportunidad para que la bancada risaraldense impulse iniciativas relacionadas con infraestructura, seguridad, empleo, competitividad, salud, educación, vivienda y desarrollo rural, temas que históricamente han sido prioritarios para el departamento.
Los ciudadanos también estarán atentos a que los compromisos adquiridos durante la campaña se conviertan en hechos concretos. La expectativa es que las promesas no se queden en discursos y que la gestión de los nuevos congresistas se traduzca en beneficios reales para Risaralda.
Con su posesión comienza un período de cuatro años en el que los siete legisladores tendrán la oportunidad de demostrar liderazgo, capacidad de concertación y compromiso con una región que espera una representación fuerte, cercana a la gente y protagonista en las grandes decisiones del país.


