• OPINIÓN / Mínimo vital del agua: ¡no es un subsidio, es un derecho!

    CABEZOTE alvaro rodriguezLas cifras que irrumpen, señalan que en las poblaciones de estratos 1 y 2 con SISBEN, no mayor a 17 puntos en Pereira, tendrán el mínimo vital de agua en sus hogares.

    En resumen: es la cantidad de agua mínima con la cual una persona puede satisfacer sus necesidades básicas al día.

    Sumados: un consumo inferior a 6 metros cúbicos gratis  mensuales de agua  por vivienda de acueducto y alcantarillado más los cargos fijos de ambos servicios (la OMS  considera 50 litros diarios por persona como el volumen suficiente para cubrir las necesidades básicas de salud, aseo personal, preparación de alimentos, lavado de ropa y limpieza del hogar)

    Es claro, además, que si estas familias, consumen más de ese porcentaje indicado, no los exonera   del pago de sus consumos adicionales al mínimo vital. Funciona por vivienda.

    Rige  la medida desde el entrante año como un beneficio social, de acuerdo con  un enunciado en su campaña electoral, del alcalde Juan Pablo Gallo. “Uno de nuestros proyectos bandera es hoy una realidad: Agua gratis para los más pobres”. ¡Un hecho cumplido!

    En este empeño, el gerente Francisco Valencia, aplicó el mandato y lanzó la iniciativa.

    Esta capital será la cuarta en implementarlo en Colombia. Se produce cuando el gobierno nacional, anuncia mano dura a quienes derrochan el producto. Es decir, adoptó más medidas para promover el uso eficiente y ahorro del agua potable y desincentivar su consumo excesivo.

    El “castigo”, de acuerdo con la  ley  que se proyecta implementar, permitirá que “los recursos recaudados se destinarán a la protección, reforestación y conservación de las cuencas hidrográficas abastecedoras de acueductos municipales y a campañas que incentiven el uso eficiente y ahorro del agua”.

    Un impacto en cerca de 6 mil hogares y unas 25 mil   personas favorecidas ( el 24 por ciento de los pereiranos consumen menos de 6 metros cúbicos  por mes) En Pereira,  el 25% del salario de un pereirano  promedio se destina al pago de servicios públicos, de acuerdo con lo expresado por el alcalde Gallo.

    Hizo carrera que en muchos casos, si “se pagan servicios no se come”.

    Hoy se le debe garantizar el agua al ciudadano como un derecho fundamental. Como un bien. Para otro modelo de ciudad humana básico.

    “No es un programa asistencialista, ni un subsidio, es para los mas necesitados”, recalcó durante el acto del lanzamiento de dicha estrategia que se cumple en Bogotá, Medellín y Cali. No requiere intermediarios, acotó el gerente de esa empresa.

    Ojalá esta tarea social, que no debe dar lugar a exclusiones o a miopes sectarismos políticos, pueda ser incluido en el Plan de Desarrollo Nacional. Como política pública.

    Es un llamado por la vida misma y no una carga para quienes clavan sus bolsillos a mínimos de muerte. También es salud y dignidad.

    Por: ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ

     

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