RAM / La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) en Colombia presentó esta tarde los resultados oficiales de su informe anual sobre cultivos de coca, correspondiente al monitoreo realizado durante el año 2016 por el Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (Simci).
El informe confirmó la tendencia ya reconocida por el gobierno colombiano de que el año pasado hubo un incremento sustancial en ese índice. La ONU lo cuantifica en 52%.
Ese porcentaje significa que el año pasado en el país el área cultivada con arbusto de coca pasó de 96 mil hectáreas a 146 mil hectáreas.
El informe también explica que Nariño, Putumayo y Norte de Santander son los departamentos con más cultivos de coca.
La Unodc calcula que esa cantidad de sembrados produjeron 866 toneladas de pasta base de coca en 2016, frente a las 466 toneladas del año precedente, con un precio en el mercado ilegal internacional que ha crecido 43% en los últimos cuatro años.
A la presentación del informe asisten por el gobierno colombiano delegados de la Vicepresidencia de la República, el Ministerio de Justicia y del Derecho, el Ministerio de Defensa Nacional y la Alta Consejería para el Posconflicto, Derechos Humanos y Seguridad.
“Los datos que presentamos cumplen con los compromisos que se han acordado entre Colombia y la ONU. El informe muestra un panorama complejo pero propicio para una solución sostenible”, dijo Bo Mathiasen, representante de UNODC.
De igual forma, revela que la producción de cocaína pasó de 646 toneladas a 866 toneladas métricas. También que los precios siguen siendo altos, lo que genera incentivo; “el kilo 43% más alto que en 2013 cuando inició el incremento del área sembrada”.
El reporte revela además que 183 municipios están afectados con presencia de hoja de coca, 63 de ellos tienen menos de 50 hectáreas. Aún así resalta que Colombia es el país que más incauta cocaína en el mundo.
Para combatir estas cifras, dice Mathiasen, es necesaria la contundencia “en ataque a los eslabones del narcotráfico ya que eso es un obstáculo para el desarrollo y la construcción de paz”.
Así mismo, indica que la salida de las Farc de los territorios ha permitido que se empiece una negociación de sustitución por lo que el gobierno debe supervisar para evitar que sean copadas esas zonas por otros grupos criminales.
También aseguró que “si no se mejora la acción de las autoridades, los cultivos no van a desaparecer nunca”. Además, que es necesario que la comunidad internacional apoye a Colombia en la lucha contra el crimen organizado. “Es importante que haya desarrollo alternativo; es la única solución sostenible en el tiempo”.
Por su parte, la dirección de la Policía Antinarcóticos reconoció “el momento histórico difícil que se vive por cuenta de los cultivos por lo que estamos trabajando en las órdenes colombianas y la oficina de drogas de EEUU para combatirlo”, dijo el general José Ángel Mendoza.
Ante esto, el Alto Consejero para el Posconflicto, Rafael Pardo, aseguró que el aumento en hectáreas de hoja de coca “impide que los colombianos puedan tener un futuro de tranquilidad y alternativas productivas”, pero también “ayuda a centrar los objetivos y el problema para la solución”.
De igual forma, el ministro de Justicia, Enrique Gil Botero, indicó que el gobierno ha planteado tres objetivos para combatir este aumento; como primera medida mejorar las condiciones sociales de los afectados con cultivos en dichos territorios, atender el consumo de sustancias desde enfoques de salud y buscar la reducción del Narcotráfico.
“Las zonas afectadas deben convertirse en territorios de paz. El compromiso es reducir la problemática de las drogas”.
Resaltó que el consumo de marihuana en población universitaria va en aumento y que Medellín y su área metropolitana, además del Eje Cafetero lidera las cifras.
Finalmente, el vicepresidente de la República, General Óscar Naranjo, indicó que “el Gobierno quiere que los colombianos conozcan cuál es la realidad con los cultivos ilícitos en el país”, pero que entiendan también que esto para nada debilita una historia en la lucha contra las drogas.
“Los cultivos son un problema, pero no es el único, la lucha contra las drogas incluye atacar a crimen organizado y narcotráfico”.



