Seré un diputado y un representante del gobierno departamental ejemplar, cumplido, y una persona que va a atender los deberes al ciento por ciento. Vamos, de la mano de Víctor Manuel Tamayo a contribuir al mejoramiento del departamento, promoveré activamente el control político. Para mí eso es lo esencial. Y vamos a propiciar la renovación que Risaralda requiere, y en ello están invitados a participar los que tengamos un criterio progresista, democrático y de compromiso social. Estas fueron las palabras de Christian Ocampo a los ciudadanos, en su visita al municipio de Mistrató.
Estas sencillas palabras han permitido a Christian llegar al corazón de la gente y enamorarlos no solo por su carisma, sino también por sus propuestas y por esas ganas y ese empuje que lo caracteriza de ayudar y trabajar por la clase menos favorecida.
Para los mistratenses, la llegada de Ocampo a la asamblea del departamento, significa el comienzo de una verdadera renovación de la política en Risaralda, significa que Mistrató volverá a ser visible, algo a lo cual todos debemos apostarle, y así, entre todos comenzar la construcción de una nueva Risaralda. Una Risaralda más humana, más prospera, más social, más educada, y sobre todo una Risaralda con valores.



