Las elecciones del fin de semana dejaron en la política dosquebradense varios ‘quemados’, algunos hasta con chamusquinas de tercer grado.
En el pabellón de los quemados para el Concejo de Dosquebradas tenemos que reseñar al liberal, José Humberto García Morales, a quien no le alcanzaron los 1.457 votos que por primera vez en su historia como político había sacado para la corporación. Del baile lo sacó su colega James Castaño quien hoy agradece a Dios los 1.608 votos que lo tienen adentro.
Humberto García, fue destituido en el año 2000 junto con otros concejales por asistir a las sesiones, contestar a lista y luego retirarse, después de pagar una sanción de 10 años que le impuso la Procuraduría, se volvió a presentar, saliendo nuevamente elegido. También militó en Cambio Radical.
El segundo ‘quemado’ tiene que ver con Pedro Nel Ángel Cardona, buen concejal. Bastante le aportó al municipio desde su curul. Se convirtió en el presidente del movimiento Autoridades Indígenas de Colombia AICO. En estas elecciones quedó de cuarto en las lista con 842 votos.
John Fredy Salazar Peláez, del Partido Conservador, este era su primer periodo en el Concejo de Dosquebradas. Es hermano del actual representante a la Cámara, Mauricio Salazar Peláez. Sus 1.386 votos obtenidos en las elecciones del fin de semana no le alcanzaron para llegar a la corporación.
Carlos Hugo Toro Ríos, primer periodo en el Concejo de Dosquebradas, dicen los analistas políticos, que el hecho de haberse metido en la lista liberal en medio de semejantes ‘tenores’ le costó la curul. Su votación fue de 1.217 sufragios.
Otro personaje que no vuelve al concejo es Juan Manuel Parra, del movimiento MIRA, excelente persona, excelente concejal, estudioso y respetuoso de sus colegas del Concejo de Dosquebradas, dio interesantes debates y deja en alto el nombre del MIRA en la municipalidad.


