El portavoz Departamento de Estado de Estados Unidos, Ned Price, se refirió a la delicada situación de orden público en Colombia tras 14 días de paro nacional y manifestaciones manchadas por el vandalismo.
Price advirtió que, “alrededor del mundo, en los países democráticos los ciudadanos tienen derecho a manifestarse de forma pacífica, sin embargo, la violencia y el vandalismo son un abuso de este derecho. Así como condenamos la violencia y el vandalismo, hacemos un llamado a la policía a respetar los derechos de los manifestantes pacíficos”.
El portavoz recalcó que, “también hacemos un llamado a las autoridades para investiguen los reportes que han surgido de excesos de la policía”.
El anuncio del funcionario estadounidense se dio luego que la Defensoría del Pueblo, advirtiera que van «41 civiles» y «un miembro de la fuerza pública» muertos en estos días de movilización.
De su lado, el ministerio de Defensa sostiene que a la fecha hay 849 policías lesionados, 12 por armas de fuego. Y maneja el dato de 716 civiles que también han sufrido lesiones, aunque sin precisar los heridos de bala.
Las cifras convierten de lejos las protestas en las más sangrientas bajo el gobierno de Iván Duque desde las marchas multitudinarias de 2019 y la movilización contra la brutalidad policial en 2020.
También marcan un precedente en un país empobrecido por la pandemia y que no logró extinguir su prolongado conflicto interno, pese a haber firmado la paz con las FARC en 2016 tras décadas de combate a la extinta guerrilla.
La defensoría tiene un reporte de víctimas que se acerca al de las oenegés Temblores e Indepaz, que dan cuenta de 47 víctimas mortales. De acuerdo con esas organizaciones, «39 de ellas por violencia policial».


