RAM / Los principales dirigentes políticos que promovieron el ‘No’ al proceso de paz con las Farc el pasado 2 de octubre se reunieron este lunes con el Gobierno para expresar sus reparos al nuevo acuerdo con esa organización.
En principio, el Ejecutivo invitó solamente a los líderes uribistas a la discusión, pero a la cita llegaron también el exprocurador Alejandro Ordóñez y la exministra Marta Lucía Ramírez.
Promotores del NO y representantes de las víctimas insisten en un acuerdo nacional para introducir cambios en el nuevo acuerdo del Gobierno y las Farc.
A través de un comunicado los voceros del NO, encabezados por el senador Álvaro Uribe, expresaron su intención de reunirse con las Farc aprovechando su visita a la capital del país.
Al final se impuso el criterio de los opositores de presentarse en bloque (todos los del ‘No’) para robustecer su postura política. El Gobierno quería que el diálogo fuera por separado para reducir su intensidad.
Aunque Gobierno y opositores, por separado, hablaron en todo momento de su interés mutuo en lograr un “acuerdo nacional por la paz”, esto no fue posible. Las diferencias de fondo se mantuvieron.
A las 11:08 p.m. los promotores del ‘No’ emitieron un comunicado en el que detallaban que insistieron en un Acuerdo Nacional «para introducir unas modificaciones al acuerdo ajustado entre el Gobierno y la Farc. El Gobierno ha negado, esta noche, la posibilidad de este Acuerdo Nacional sobre temas sustanciales».
Entre estos ‘temas sustanciales’, detallaron que estaban «normas de impunidad y órganos de justicia», «no elegibilidad mientras se cumplen penas», «eliminar el narcotráfico como conexo al delito político», «asegurar que no haya interpretaciones de Bloque de Constitucionalidad o de Supraconstitucionalidad, esto es, que el Acuerdo no entre a la Constitución».
A esto se sumó, entre otros temas, «garantizar los derechos de la mujer sin confusiones derivadas del enfoque de género», y «atender las preocupaciones de los integrantes de las Fuerzas Armadas, que requieren la más próxima libertad y el derecho de buscar la restitución de la honra».
«Nuestra insistencia en el Acuerdo Nacional debería incluir a los partidos, a la Justicia, al Vicepresidente de la República, a la reserva activa de las Fuerzas Armadas, y a los diversos sectores sociales y religiosos», puntualizaron los voceros del ‘No’, quienes también señalaron que el nuevo acuerdo «es apenas», un retoque del acuerdo rechazado por los ciudadanos.
También subrayaron, al final, que es necesario una «refrendación del pueblo colombiano, sobre la totalidad del Acuerdo».
Si bien el Gobierno admitió llevar a La Habana más de 500 propuestas de los sectores del ‘No’ que renegociaron con las Farc las últimas dos semanas para producir el “nuevo acuerdo”, los opositores no quedaron satisfechos con los resultados.
Tan pronto se produjo el “nuevo acuerdo” con las Farc, el presidente Juan Manuel Santos le entregó una copia del documento de manera personal al expresidente Álvaro Uribe, principal opositor al proceso de paz con la guerrilla.
Santos, al hablar de los avances logrados en el “nuevo acuerdo”, a partir de las propuestas de los protagonistas del ‘No’, resaltó que hubo ajustes en 56 de los 57 ejes temáticos. Lo presentó como un gran logro.
Eso sí, el Presidente aceptó que no se pudo conseguir ningún consenso con las Farc en lo que tiene que ver con la elegibilidad de excombatientes con responsabilidad en delitos graves, uno de los ‘inamovibles’ de la guerrilla.
Algunos sectores que lideraron el ‘No’ o tomaron distancia de los acuerdos con las Farc el pasado 2 de octubre, como los jerarcas católicos, lo mismo que algunos pastores cristianos, han cambiado su postura y apoyan ahora el “nuevo acuerdo”.
El lunes, al ingresar a la reunión con el Gobierno, el expresidente Álvaro Uribe, principal dirigente del ‘No’, reiteró sus objeciones de fondo al “nuevo acuerdo”.


