¿Inhabilitar o fusilar?

En casi todos los países del mundo, democracias o dictaduras, de derecha o de izquierda, monarquías, el poder político tiene una connotación de placer de quienes lo ostentan pues se aferran a él como si se tratara de un verdadero órgano sexual. Es el caso actual del presidente Putin (Rusia) y de Xi Jinping (China), ambos del régimen comunista. El primero, con más de 15 años en el poder, entre Presidente y Primer Ministro, acaba de firmar una ley que lo llevará hasta el 2036, utilizando todos los mecanismos sucios para lograr sus objetivos, aniquilando cualquier asomo de oposición.

Mientras tanto, el chino hace lo mismo: mueve sus hilos aceitados para quedarse un largo tiempo, sin heredero y contendor a la vista. Ahora bien, mantenerse en el poder es la costumbre que vemos en América Latina (Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia) y, por supuesto, también en Colombia.

Por eso, cuando el Fiscal General de la Nación anuncia imputación de cargos al candidato Sergio Fajardo es una estrategia política encaminada en despejar el panorama político de quienes aspiran a la Presidencia de la República en el 2022, eliminando un adversario poderoso que puede significar un peligro para el candidato del gobierno. Ahora bien, esa medida puede estar dirigida a producir un efecto de ablandamiento en este candidato, aplicando la teoría conspirativa de que habla el libro “La doctrina del shock” de Naomi Klein buscando así que Fajardo cambie su posición de tibio o, definitivamente, borrarlo del mapa político.

Pero, no veo el dolo como elemento típico de una conducta punible, frente a la teoría del riesgo previsible a que se refiere el artículo 4º, de la Ley 1150 de 2007 y el Documento CONPES 3714 de 2011, que al referirse a los riesgos previsibles contribuye a la reducción de controversias judiciales y extrajudiciales en contra del Estado. Además, y en virtud de lo indicado en los artículos 7 y 12 del artículo 25 de la Ley 80 de 1993, estos aspectos sirven de fundamento para la elaboración del proyecto de pliego de condiciones, eje vertebral de la contratación pública.

Por eso, si al final del proceso penal, esta estrategia maquiavélica logra su objetivo de inhabilitar a este candidato, lo único cierto es que esos votos salen disparados para los Partidos de oposición. Así que el mandado estuvo mal planificado. El tiro salió por la culata.

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