A dos semanas de instalada la nueva legislatura, el Senado de la República definió la conformación de sus siete comisiones constitucionales permanentes, un escenario que, en principio, favorece al gobierno entrante del presidente electo Abelardo de la Espriella, al contar con mayorías en varias de ellas.
No obstante, analistas advierten que esa ventaja numérica no garantiza la aprobación de las iniciativas del Ejecutivo, debido a que las alianzas políticas siguen siendo cambiantes y la gobernabilidad dependerá de la capacidad del Gobierno para consolidar acuerdos con las diferentes bancadas.
Una de las comisiones con mayor atención será la Comisión Primera, encargada de tramitar reformas constitucionales y proyectos relacionados con la justicia, los derechos fundamentales y la organización del Estado. Allí tendrán protagonismo congresistas del Pacto Histórico, como Carolina Corcho e Iván Cepeda, junto a legisladores cercanos al presidente electo, entre ellos Enrique Gómez y Alfredo Deluque.
Las comisiones Tercera y Cuarta, responsables de estudiar los asuntos económicos, fiscales y el Presupuesto General de la Nación, serán determinantes para la agenda financiera del nuevo Gobierno. En estos espacios se debatirán las principales iniciativas económicas y tributarias de la administración que asumirá el próximo 7 de agosto.
Otro escenario clave será la Comisión Séptima, encargada de los temas laborales, de salud y seguridad social. Esta comisión cobró especial relevancia durante el gobierno de Gustavo Petro, al convertirse en el escenario donde se hundieron varias de sus reformas más importantes.
Con este panorama, el Gobierno de Abelardo de la Espriella inicia su relación con el Congreso con una aparente ventaja política, aunque el verdadero desafío será mantener las mayorías y construir consensos para sacar adelante su programa legislativo durante el primer año de mandato.


