Gobernabilidad

Colombia es un Estado Social de Derecho con autonomía de sus entes territoriales, según lo indica el artículo 1º, de la Constitución Política. Sin embargo, el artículo 287 de la misma norma le pega un frenazo a los Departamentos y Municipios limitando esa autonomía, dentro del marco de la Constitución y de las leyes, que el legislador centralista le cuelga todos los días.

Significa lo anterior que los gobernadores y alcalde no pueden tomar medidas independientes que choquen con la línea que trace el Presidente de la República en algunos temas neurálgicos como el orden público, moralidad, salud pública, seguridad social, convivencia ciudadana y sanidad ambiental, entre otros, así existan normas concretas como los artículos 303 y 315 superior, en materia de orden público, las leyes 136 de 1994, ley 1551 de 2012 y la 1801 de 2016, pues esta última disposición en su artículo 198 sitúa al Presidente de la República a la cabeza de las autoridades de policía y en tal sentido, los representantes de los entes territoriales (gobernadores y alcaldes) deben seguir sus instrucciones para no entrar en un choque innecesario en el ordenamiento jurídico que  en nada beneficia la situación del país, cuando lo que se busca es una interacción armónica y respetuosa entre esas autoridades.

Es oportuno señalar que los medios de comunicación conozcan de cerca de estas normas constitucionales y de policía, para no armar un cuadrilátero que sirva de leña a las redes sociales que animan y viven de ese ambiente bélico que caracteriza a algunos personajes irresponsables, tratando de señalar la falta de gobernabilidad de un Presidente, para mostrar un cuadro falso en la relación gobernante- gobernados, asociando el problema con la falta de carácter o de mano fuerte en el manejo de los hilos del poder del Estado, pues muchos desearían ver al Presidente Duque con un látigo como en la época de la esclavitud, o dando coscorrones a sus subalternos. Gobernar no significa patear ni gritar, sino conducir, coordinar, enseñar y convencer.

Otro gallo cantaría si Colombia fuese un Estado federal como España, Francia, Alemania, Argentina, Brasil, Canadá, Estados Unidos, entre otros, donde la autonomía de las entidades territoriales “no puede ser entendida de manera omnímoda, hasta el punto de ser nugatorias las competencias constitucionales de las autoridades nacionales”, según lo expresa la Corte Constitucional en su sentencia C- 035 de 2016.

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