Los ETFs, o fondos cotizados, son instrumentos de inversión que, a pesar de no ser muy conocidos por el gran público, pueden ser una puerta de entrada en el mundo de las inversiones para aquellos dispuestos a estudiarlos precisamente por algunas características propias muy interesantes, aunque por supuesto es necesario advertir que toda forma de inversión implica riesgos que pueden atenuarse, pero no eliminarse totalmente.

¿Qué es un ETF o fondo cotizado?
Los fondos cotizados son un tipo de activo financiero que reúne en sí mismo características de los fondos de inversión y de las acciones, es decir, por una parte la inversión se encuentran más diversificada que si se invirtiera solamente en una acción, materia prima, futuro o criptomoneda -ventaja que toman de los fondos de inversión- y a la vez pueden comprarse y venderse tan rápida y sencillamente como las acciones, lo cual hace más fácil operar con ellas.
¿Cómo puede ser que los fondos cotizados sean considerados un activo diversificado si se compran y venden como una acción? Pues precisamente porque replican índices compuestos por multitud de activos, lo cual además tiende a atenuar los picos alcistas y bajistas aunque es inevitable que a veces se experimenten grandes caídas y grandes subidas incluso en los índices más estables.
Un ejemplo de un ETF que ha experimentado un gran crecimiento durante este turbulento 2021 es el Nasdaq 100 -que reúne a las cien empresas tecnológicas más importantes de los Estados Unidos-, el cuál en lo que llevamos de año ha crecido casi cuatro mil puntos, a pesar de que también ha experimentado caídas de más de 500 puntos en menos de un mes, lo cuál debe ser tenido muy en cuenta si se invierte utilizando trading con CFDs por los riesgos del apalancamiento -puede encontrarse más información de este instrumento en la página de Twitter de los brókeres de trading online-, ya que puede existir la falsa sensación de que estos índices, y por lo tanto los ETFs que los replican, sólo crecen, lo cual ni mucho menos es cierto.
Este índice en concreto, aunque desde que nació ha aumentado mucho su valor, también ha sufrido crisis notables y por lo tanto también las han sufrido los ETFs en él basados, es decir, los fondos cotizados atenúan riesgos al replicar índices que recogen muchos valores, pero de vez en cuando sectores enteros de la economía se derrumban, y contra eso no hay inversión segura que valga.
Un ETF para cada tipo de inversor
Pero no sólo existen fondos cotizados basados en índices bursátiles como el Nasdaq 100 o el SP500, ya que desde su nacimiento este instrumento se ha diversificado enormemente y ya existen ETFs basados en todo de tipo de activos, incluso en las criptomonedas, así que casi existe un ETF para cada tipo de inversor, dependiendo de su ámbito de interés y de sus conocimientos.
Aunque no basta sólo con operar con ETFs basados en instrumentos que se conozcan, también es necesario estudiar las características propias de cada forma de inversión con este instrumento, por ejemplo, en el trading de ETFs con CFDs es tan importante comprender las implicaciones de operar apalancados como el hecho de entender el propio índice que se está replicando, además de entender qué derechos se están adquiriendo sobre los activos, ya que mientras si se invierte en bolsa con un ETF se compran y se venden derechos de propiedad sobre partes del mismo -ya se ha dicho que en este aspecto operan como las acciones y por lo tanto las participaciones de un ETF formarán parte de la cartera del inversor igual que cualquier otro activo que se posea-, por lo que es necesario que suba para obtener beneficios, en cambio en el trading de ETFs no se compra ni se vende nada, sino que se abren posiciones tratando de predecir la dirección del movimiento de la cotización, y por supuesto una posición de compra no implica en absoluto adquirir participaciones del fondo cotizado.
Si se prefiere la opción del trading de ETFs es muy útil revisar las reseñas de brókeres regulados en Sudamérica, ya que estas reseñas suelen recoger una cantidad de opiniones muy amplia y permitirán al trader hacerse una idea de la satisfacción general de los clientes con los que ya cuenta el bróker.



