El país respira otro aire. El esfuerzo de la Comisión Negociadora en La Habana tiene conclusiones. Falta que desde este mismo lunes, el Congreso de la República permita su trámite y sea convocado luego por el Señor Presidente Santos, el plebiscito. El esfuerzo del gobierno ha llegado a su término. Refrendarlo en las urnas es tarea de usted, de nosotros. Llego la hora de convertirnos en pedagogos de la Paz. Ni santistas ni alvaristas: ¡pacifistas!
Será un proceso difícil en medio de tanto francotirador abierto. Listo para la emboscada y cargado de trabar la vuelta a la horrorosa pagina de la guerra. La herencia nuestra ha sido la sangre y la guerra. El odio y la violencia. La ráfaga sin distancia en medio del dÏa o la noche. Colombia siempre ha estado en la encrucijada. Al borde de muchos abismos sin medida. De falsos líderes profetizando y haciendo el desastre como orgullo Nacional.
Las trincheras del apocalipsis: Colombia es “de los países que mäs gastan en Defensa en el mundo”. Una guerra con dueños. Con señores y marca. Que nos excusen ellos pero ha llegado el momento de enarbolar el triunfo de la convivencia en un país al que quieren meter en muchas vorágines. En la espiral de la muerte. Que nos quieren meter en el desierto y en la etiqueta del laberinto. De la sin salida..
Los mismos que la han feriado sin escrúpulo alguno y el afán desmedido de un poder sin límite. Lujurioso y perverso.
En los libro de Cuánto nos cuesta la guerra de Juliana Castellanos y de Adios a las Farc, de Claudia López, presentado hace poco con acierto en la Uniandina; en cifras de los Ministerios de Hacienda y Defensa, el Centro nacional de la Memoria Histórica,, el Fondo especial para la Paz de la Presidencia, ProcuradurÏa General, la oficina para la Acción Integral contra Minas antipersonal, el costo de la guerra es de 28 billones anUales. Lo llegaron a tasar en 77 mil millones diarios.
Esas cifras, de acuerdo con dichas investigaciones, están ahí:
-En la última década el país ha gastado 230 billones en el conflicto.
-Para este año, el presupuesto que se discute en el Congreso, es de 224 billones.
-En cifras, en el pasado, el Ministerio de la Defensa tenía 10 billones para gastos de la guerra.
-7,2 billones la Policía; Ejercito 6,9 billones; Armada Nacional, 1,8 billones y la Fuerza Aérea, 1,8 billones.
-En el 2014, a pesos de entonces, la inversión para la dotación de un soldado era de dos millones de pesos
–La reinserción, tendrá precio. Ni que decir de las víctimas en ese otro país invisible y desterrado que es el de los desplazados.
Ha llegado el momento de la responsabilidad histórica como Nación: tenemos ese poder en las urnas. El SI, no da espera. El país de miedo hay que sepultarlo.
Por: ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ



