El alcalde Gallo ayer, hoy ¿y mañana?

Luis García Quiroga

Mucha gente no recuerda que Juan Pablo Gallo ha sido alcalde de Pereira dos veces. Me parece estar viendo al jovencito que hoy tiene 40 años cumplidos en febrero pasado y que por aquellos días tenía escasos 16 años de edad cuando fue “alcalde juvenil de Pereira”. Y casi 25 años después, alcalde de verdad.

Fue un protegido de Juan Manuel Arango quien lo hizo Director de Tránsito. Luego cabalgó en el Partido Liberal haciendo una parada en el Concejo, conoció la estructura del Municipio, fue opositor e hizo control político con debates para causar daño al alcalde Vásquez, a quien me consta, hoy le reconoce muchas cosas buenas, entre ellas, la estructuración técnica y financiera de las obras viales y de la PTAR (Planta de tratamiento de aguas residuales) de la que muchos ignoran el enorme avance sanitario que representa para Pereira y Dosquebradas.

Gallo gestionó con el presidente Duque recursos para la PTAR, obra que en sus dos fases vale casi medio billón de pesos y no $200 mil millones como dicen por ahí. Es un proyecto de ciudad que los usuarios pagaremos a tarifa, el Gobierno Nal. debe aportar 60 mil dólares y cuyos estudios en la gerencia de Diego Barragán se logró que el Banco Alemán financiara el 50 %. Buen reto para Leandro Jaramillo.

A partir de hoy Gallo está a ocho meses del fin del mandato que ganó con amplitud tal, que le ha permitido gobernabilidad suficiente pese a que en el primer año fue secuestrado por sectores políticos. Así lo dijimos en su momento.

Los alcalde son elegidos para todos los ciudadanos de acuerdo con sus promesas o plan de gobierno inscrito en la Registraduría. ¿Llenará Gallo las expectativas?

En poco tiempo la gente se preguntará si Gallo cumplió un porcentaje excelente, bueno, regular o malo de su plan de gobierno. Sólo sabremos en algunos años si el Megacable, su obra estrella, será bueno o malo. Como pereirano uno quiere que la cosa salga bien, pero habrá que esperar porque Gallo no esperó y se obstinó en hacerlo en condiciones complejas para poder cumplir su apuesta reina. Y habrá que evaluar sus 17 proyectos emblemáticos.

Con una combinación de obras visibles, buena comunicación y mejor actitud pública, hoy se percibe a Gallo con una popularidad superior a la de muchos alcaldes anteriores pese a los lunares que le endilgan, entre ellos el deterioro de las vías rurales, los líos jurídicos y el crecimiento de ventas en las calles.

Es un político hábil, sagaz y tenaz. Y un administrador práctico porque no se puso a inventar la rueda. Hizo ornato, retomó los proyectos que venían en marcha y terminó otros . Con esta sequía de líderes, el futuro de Gallo en la política es digno de merecer la mejor suerte.

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