La relación diplomática entre Estados Unidos y Colombia atraviesa uno de sus momentos más tensos en años. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ordenó este jueves el llamado a consultas “urgente” del jefe de la misión diplomática en Bogotá, John McNamara, tras las declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien denunció públicamente una supuesta conspiración internacional para sacarlo del poder.
🗣️ Las acusaciones de Petro
El mandatario colombiano afirmó esta semana que su exministro de Relaciones Exteriores, Álvaro Leyva, habría sostenido reuniones con congresistas republicanos en EE.UU. para promover un supuesto golpe de Estado. Según Petro, el objetivo de la trama sería reemplazarlo por la vicepresidenta Francia Márquez, con apoyo de sectores de la extrema derecha y del narcotráfico.
“Hay un golpe en flagrancia y hay que investigarlo”, escribió Petro en su cuenta de X, solicitando incluso la intervención de la justicia estadounidense.
🏛️ La respuesta de Washington
El Departamento de Estado calificó las declaraciones de Petro como “infundadas y reprensibles” y expresó su “profunda preocupación por el estado actual de la relación bilateral”. Aunque subrayó que Colombia sigue siendo un “socio estratégico esencial”, la administración de Donald Trump advirtió que tomará otras medidas diplomáticas para dejar clara su posición.
🔁 Petro responde con reciprocidad
Horas después del anuncio de Washington, el presidente Petro llamó también a consultas a su embajador en EE.UU., Daniel García-Peña, para “informar sobre el desarrollo de la agenda bilateral” y revisar los compromisos conjuntos en materia de seguridad, lucha contra el narcotráfico y derechos humanos.
⚖️ Investigación en curso
La Fiscalía General de Colombia abrió una investigación sobre la supuesta conspiración, luego de que el diario El País publicara audios que implicarían a Leyva en contactos con políticos estadounidenses como Mario Díaz-Balart y Carlos Giménez, quienes han negado rotundamente las acusaciones.



