El concejal Carlos Alfredo Crosthwaite solicitó al alcalde, Juan Pablo Gallo, tomar medidas urgentes para recuperar el control de la seguridad ciudadana y evitar que se propague una ola de escepticismo y temor, que mucho daño le hace a la endeble economía local y a la confianza ciudadana.
Desde octubre de 2015 Pereira carece de cámaras de vigilancia y tiene un atraso de 3 meses en la instalación de nuevas cámaras que debieron ser entregadas el 31 de diciembre pasado por parte de la firma Unión Temporal Seguridad Ciudadana, que a la fecha ha instalado apenas 62 de las 93 contratadas.
Esta situación contrasta con el incremento en un 25% de delitos como hurto, fleteo y homicidios por parte de delincuentes que usan las motocicletas para tal fin, desde que se derogó la medida del parrillero hombre, según informe de la Policía Metropolitana de Pereira, sin que la Administración Municipal tomara las medidas adecuadas para evitarlo.
Si bien el concejal Crosthwaite se opone a toda decisión que restrinja la libre movilización del ciudadano y que limite sus derechos fundamentales, aclara que la ciudad carece de suficiente fuerza pública para garantizar una seguridad adecuada, de inversión en equipo móvil para el control vial y de una estrategia de control y prevención de actividades delictivas.



