A puertas de disputar la segunda fecha del campeonato local, el Deportivo Pereira iniciará un delicado proceso, que definirá su permanencia en el FPC.
Para nadie es un secreto que el Deportivo Pereira atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente y, en medio de ese panorama complejo, apareció una sorpresiva decisión oficial que marcará un antes y un después en la ‘Perla del Otún’.
Lo anterior debido a que el Gobierno Nacional, a través de la Superintendencia de Sociedades, resolvió iniciar un proceso de reorganización empresarial con el objetivo de intentar ordenar las finanzas del club y evitar un desenlace más drástico.
La medida fue confirmada mediante el Auto 2026-01-023551 del 22 de enero de 2026, con el cual se decretó de oficio la entrada del Deportivo Pereira al mecanismo contemplado en la Ley 1116 de 2006. En términos simples, se trata de una intervención para buscar acuerdos con los acreedores y darle oxígeno a una institución que, hoy por hoy, está asfixiada por las deudas acumuladas.
El trasfondo de esta decisión se explica, en buena medida, por lo ocurrido durante el 2025, pues ese año terminó siendo especialmente negativo para el club ‘matecaña’, que perdió a varios de sus jugadores más valiosos y acabó compitiendo con una nómina conformada, en su mayoría, por futbolistas Sub-20. Todo esto fue consecuencia de la huelga del plantel profesional, una señal clara de que la situación interna ya estaba fuera de control.
Las cifras oficiales confirman la gravedad del problema. Según detalló la Superintendencia, la Dirección de Supervisión de Asuntos Especiales detectó una cesación de pagos que, al 31 de agosto de 2025, alcanzaba los 11.252 millones de pesos.



