NUEVA EPS busca concientizar a la comunidad sobre algunos síntomas emocionales que se experimenta al regresar a las actividades laborales.
De acuerdo con la profesional médica, el regreso al trabajo puede generar síntomas de “angustia, tristeza, fatiga, incomodidad, frustración y desmotivación”.
Estos síntomas emocionales negativos se producen en gran medida porque muchas personas no encuentran un sentido vocacional en sus labores diarias, especialmente en aquellos con tareas repetitivas y sin roles de liderazgo
A propósito del día mundial de la lucha contra la depresión y en el marco de la promoción del bienestar mental, NUEVA EPS busca concientizar a la comunidad sobre algunos síntomas emocionales que experimentan muchas personas al regresar a sus actividades laborales tras las vacaciones de fin de año.
- Reconocer el valor del trabajo: “Entender que toda actividad laboral tiene un impacto positivo en otras personas y contribuye a un bien mayor puede aumentar la satisfacción personal”, afirma Isaza.
- Ser consientes y realistas sobre las formas en que se puede mejorar el entorno laboral, “ser un poco más coherente entre lo que pienso, lo que digo y lo que hago”, explica.
- Buscar un equilibrio entre la jornada laboral, la jornada de descanso y las horas dedicadas a las actividades familiares, sociales y físicas.


