En su primer discurso como presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella anunció un cambio radical en la política de seguridad del país al declarar el fin de los diálogos con los grupos armados ilegales y confirmar el regreso de la fumigación contra los cultivos ilícitos.
Durante su intervención tras la ceremonia de posesión, el mandatario aseguró que su gobierno priorizará la recuperación del orden público y el fortalecimiento de la autoridad del Estado.
«Ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad», afirmó el jefe de Estado.
De la Espriella sostuvo que la estrategia de negociación con organizaciones armadas llegó a su fin y reiteró el compromiso de su administración con una política de seguridad basada en la acción de la Fuerza Pública.
«La opción del diálogo está completamente agotada», expresó el mandatario al referirse a los procesos de paz adelantados en gobiernos anteriores.
Regresa la fumigación contra los cultivos de coca
Uno de los anuncios más relevantes fue el restablecimiento de la fumigación aérea contra los cultivos ilícitos, una estrategia suspendida en años anteriores por decisiones judiciales y cuestionamientos sobre sus efectos ambientales y en la salud.
El presidente afirmó que su administración utilizará herbicidas de nueva generación que, según explicó, cumplen con los parámetros establecidos por la Corte Constitucional y no representan riesgos para las personas ni para el medio ambiente.
Asimismo, aseguró que el narcotráfico continúa siendo una de las principales amenazas para la seguridad nacional y responsabilizó a los cultivos de coca de financiar a las organizaciones criminales.
De acuerdo con cifras de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), Colombia cerró 2024 con 261.000 hectáreas sembradas con hoja de coca, un incremento del 3,5 % frente al año anterior.
«Derrotar sin tregua al narcoterrorismo»
En su discurso, De la Espriella reiteró que su propósito será enfrentar con contundencia a las organizaciones criminales.
«Reafirmo mi intención de derrotar sin tregua al narcoterrorismo, organizaciones criminales que amenazan la libertad de Colombia», manifestó.
El presidente también hizo un llamado a la ciudadanía para respaldar la estrategia de seguridad de su Gobierno y convertirse, según sus palabras, en «permanentes defensores de la patria».
Megacárceles y sometimiento a la justicia
Como parte de su política de seguridad, el jefe de Estado anunció la construcción de megacárceles para recluir a los delincuentes considerados de mayor peligrosidad.
Además, envió un mensaje a los integrantes de grupos armados y organizaciones criminales, señalando que tendrán únicamente dos opciones durante su mandato: someterse a la justicia o enfrentar la acción de la Fuerza Pública.
Con estos anuncios, el Gobierno de Abelardo de la Espriella marca el inicio de una estrategia de seguridad centrada en el fortalecimiento de las operaciones militares, la lucha frontal contra el narcotráfico y el endurecimiento de las medidas contra las estructuras criminales.


