Este domingo se cumplen 20 días de la captura en una casa del occidente de Bogotá de alias ‘Jesús Santrich’, ex líder de las Farc vinculado a narcotráfico por el presunto envío de 10 toneladas de coca a Estados unidos y vínculos con el ‘Cartel de Sinaloa’.
Hace poco, salió de su sitio de reclusión en la cárcel ‘La Picota’ para someterse a profundos exámenes en el Hospital El Tunal, tras su prolongada huelga de hambre. En su única entrevista pública tras su captura, concedida al medio ‘France 24’, cuestionó las acusaciones de las autoridades sobre su accionar.
“¿De dónde voy a sacar yo diez toneladas de coca? nunca orienté gente que moviera coca. Yo nunca he tenido manejo de las finanzas», dijo Santrich desde el hospital El tunal, donde permanecerá recluido algunos días más. Insistió en que “mi detención viola todo procedimiento legal en territorio colombiano”.
Más allá de eso, pareció mostrarse fuerte en su intención de luchar en esta batalla jurídica aunque se le vea débil físicamente: detalla el medio que ha perdido aproximadamente 6 kilos, que se la pasa con un chicle en la boca, que solo toma aguas aromáticas y sus medicamentos para la epilepsia.
“Hay una defensa jurídica preparada, por supuesto, pero sabemos que esta es una batalla política y, en mi caso, la convertiré en una ética y moral. ¿Cómo se puede pretender hundir así a las personas que decidimos dar un paso a la legalidad? Ya lo he dicho. Esto es un montaje”, añadió.
Finalmente, insistió en que seguirá defendiendo sus convicciones revolucionarias, así como los derechos suscritos en el acuerdo de paz. Sobre este último punto, exigió que su caso sea tomado por la JEP y no por la justicia ordinaria.
“Mi caso debe estar en manos de la JEP. Mi detención es arbitraria. Pero mi huelga exige además que todo el Acuerdo se cumpla; eso es lo único que podrá salvar esta paz», concluyó.


