Un largo proceso judicial iniciado ante el Consejo de Estado en el 2015, por los ciudadanos Daniel Silva Orrego, el hoy concejal Carlos Alfredo Croswhaite y el director en Colombia de la llamada Red de Veedurías, Pablo Bustos, dieron al traste – por pérdida de investidura – de una dilatada carrera política del hoy senador y codirector del partido de la U, Carlos Enrique Soto Jaramillo.
La decisión del alto órgano de justicia cayó como un baldado de agua fría entre sus parciales que lamentaron el hecho.
Fue un contundente 16 -4 de los consejeros presentes en la sala plena de este 28 de marzo del 2017, que se esparció como pólvora que iba provocando pequeños incendios y diversas reacciones entre actores políticos diversos.
Hablan los demandantes
En declaraciones a RISARALDAHOY.COM desde Bogotá, el abogado Bustos, recalcó que está complacido porque una vez más operó la justicia que corroboró que el indiciado obró mal y utilizó recursos públicos para favorecer al hijo de su compañera sentimental, Sandra Saldarriaga.
Mientras él hacía dos carreras – Juan David y viajaba al exterior siguió perteneciendo a su unidad legislativa y eso es lo que castigó los Consejeros, explicó en sus declaraciones desde Bogotá. Otro de los integrantes, Álvaro Moreno, atendía tareas políticas en el directorio pese a integrar la unidad legislativa.
Pero sin lugar a dudas, el daño mayor lo propició que Saldarriaga, el viajero, devolviese los dineros percibidos “por laborar” pese a las ausencias. Cumplían tareas ajenas a las de su designación.
En igual sentido, se mostró Daniel Silva quien corroboró el hecho que la justicia se tardara pero tuvo aplicación.
TRÁFICO DE INFLUENCIAS
Mal uso de recursos públicos y tráfico de influencias, completaron el cuadro político que tiene hablando a los risaraldenses hoy.
En Risaralda hay “cosecha” de pérdida de credenciales. A la del senador, se suman 5 más de concejales.
Por: ALVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ


