• Atención de Salud Mental para todos: hagámosla realidad

    El 10 de Octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, una efeméride que viene desde el 2002, impulsada por la Federación Mundial para la Salud Mental (WFMH) con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

    “El propósito de esa fecha es visibilizar el trastorno mental más grave que están padeciendo los miembros de la sociedad global, para generar un conjunto de estrategias que sirvan de apoyo a esas personas y les permita sobrellevar su enfermedad o curarse definitivamente.

    El esfuerzo por diagnosticar y tratar trastornos de salud mental en edades tempranas reduce el costo financiero en el futuro y evita todo tipo de problemas derivados, como puede ser el siucidio”(OMS 2021).

    El problema de la salud mental integra aspectos muy importantes que tienen que ver con el desempeño social, económico, laboral, familiar de todas las personas; con las políticas públicas dirigidas al bienestar, cuidado y protección del único bien no renovable que es la vida.

    No podemos pensar en la salud mental desde las Instituciones Prestadoras de Salud, de los Profesionales dedicados a su atención ni desde la Ley ya que ésta, en muchas ocasiones, es el resultado de componendas políticas, intereses de grupos privilegiados que buscan ser favorecidos por ella olvidando su verdadero espíritu que es defender los derechos y garantizar su cumplimiento.

    Las leyes en Colombia están amenazadas por burocracias, corrupción, irresponsabilidad de los funcionarios para hacerla cumplir, falta de solidaridad social para ponerla al servicio de la población en general del país sin distingos de ninguna naturaleza.

    El proceso de la salud mental exige una comprensión integral ya que tiene que ver con los Objetivos del Desarrollo Sostenible: “Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades” (ODS Nro 3 )

    El fundamento de la saud integral del ser humano tiene que ver con su salud mental, ahí se afirman comportamientos, actitudes, sentimientos, principios de crianza y hábitos de vida saludable, capacidad para enfrentar y solucionar los problemas del diario vivir, disposición para el trabajo, la productividad, la participación activa y proactiva en bien de todos, en fin, en la salud mental estàn las bases que sostienen la vida de los pueblos y naciones.

    La salud mental considerada desde la trascendencia que tiene en la vida de toda persona y por ende en la vida del país, constituye un problema esencial que no se resuelve con la atención a la enfermedad, pues no es falta de profesionales en el àrea de la salud ni de instituciones especializadas en su atención; es necesario integrarla a los procesos educativos y este proceso debe hacerse desde los primeros años de vida: a vivir bien se aprende desde el mismo vientre de la madre.

    A los pueblos se les debe educar para la resiliencia, para que sean capaces de responder ante la adversidad, fijarse metas, salir adelante y proponerse en ser sujetos proactivos y positivos para la sociedad, la familia, el entorno donde viven.

    La educación en salud mental es fundamental porque son muchos los riesgos que la amenazan, sin embargo, no se les ha prestado la debida atención aún sabiendo el peligro que ello ocasiona y los beneficios que conlleva intervenirlos a tiempo antes de que sean el detonante de un poblema de salud de mayores proporciones.

    Surgen entonces unos interrogantes que deberíamos considerar:

    ¿Qué se está haciendo desde la educación de las bases, de los niños y niñas de primera infancia, en el hogar, escuela, colegios y universidades para preservar la salud mental?

    ¿Qué se està haciendo desde el sentido humano de la prestación de los servicios de salud mental?

    ¿Qué viabilidad tiene la ley para trabajar más la prevención que el tratamiento de la enfermedad mental?

    Es cuestionable reconocer que la salud mental está hoy manejada en gran parte por el llamado “Tercer Sector” constituido por las ONG que en ausencia del estado se han puesto al frente de la solución de los problemas y las graves consecuencias que ella genera.

    Hay un vacío de Estado, una ausencia total de políticas públicas serias y sostenibles que permitan intervenir los riesgos en salud mental a tiempo, antes de que se convierta en enfermedad mental.

    El Lema del Día Mundial de la Salud Mental para 2021 : Atención de salud mental para todos: hagámosla realidad, pretende concientizar de la importancia que tiene la inversión en salud mental a nivel global, sobre todo teniendo en cuenta que la salud mental es el àrea más desatendida de la salud pública .

    Se trata de un problema global que afecta a un gran número de personas y sin embargo no existen servicios de salud mental pública de calidad, muchas personas con problemas de salud mental, neurológicos o de adicción no reciben ningún tratamiento.

    El problema es de inversión en Atención Primaria en salud mental que constituye primordialmente el control de riesgos, proceso que solo se logra con programas educativos en todas las etapas del desarrollo y formación y para esto es necesario que desde la Honorable Asamblea de Caldas en la Sesión Plenaria del día 11 de Octubre sobre salud mental, se den los fundamentos legales para que nuestro Departamento lidere una política pública a través de una labor mancomunada entre Secretaría de Salud y de Educación de tal manera que se pueda trabajar en la recuperación y preservación de la salud mental de todos sus habitantes.

    Invertir en Salud Mental es invertir en la vida de quienes constituyen la riqueza más grande de este país: su gente, los hombres y mujeres que en uso de una buena salud contribuyen con su trabajo, con su entrega a darle un puesto de honrra entre todas las naciones del mundo.

     

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