
Es lamentable y desafortunada la declaración del señor Guillermo Rivera Millán, presidente del directorio municipal conservador de Santa Rosa de Cabal, en contra de la participación de las mujeres en la vida política y administrativa del país.
Por años, las mujeres hemos librado una dura batalla por la equidad en materia política. Hemos avanzado a pesar de los obstáculos que aún ponen en el camino quienes defienden una sociedad patriarcal; aquellos que no aceptan ni reconocen las virtudes, capacidades y el liderazgo de las mujeres.
El mundo se mueve cada vez más hacia la igualdad, y los colombianos no somos ajenos a eso. Damos muestras de la posibilidad de construir una sociedad en la que todos tengamos oportunidades de acuerdo con nuestras capacidades, y no con nuestra raza o sexo.
Lamentable que haya sido Risaralda donde se haya vuelto a poner sobre la mesa el tema de la discriminación femenina.
Esta es una posición para rechazar pero sobre todo para hacer un llamado de atención. Al interior de nuestro partido se han dado muestras de apertura hacia la equidad de género.
Seguiremos trabajando para empoderar a las mujeres en materia política, para abrir espacios que garanticen posiciones de mando en la administración pública, para que seamos nosotras quienes continuemos liderando iniciativas empresariales, culturales y sociales; para que las brechas salariales sean parte de la historia, una historia que enseña pero que no se repite.
Mi aspiración a ser Alcaldesa de Pereira espera que los líderes políticos no acudan a manifestaciones de odio ni discriminación contra las mujeres, que no incentiven los prejuicios que tanto daño hacen, y que sea esta una campaña electoral respetuosa, de altura, que honre y promueva el respeto a los derechos humanos.



