Ante las denuncias de un posible cosquilleo que se registró en un articulado de la empresa Megabús en el intercambiador de Dosquebradas a tempranas horas de la mañana de este lunes, la entidad solo debe hacer claridad en la falta de pruebas y en los juicios lanzados sin conocimientos de causa.
Al parecer una dama, usuaria regular del sistema masivo de transporte, alertó a los demás usuarios sobre la falta entre sus pertenencias de su celular, asegurando un robo, bajo la modalidad de cosquilleo, las autoridades policiales que se encontraban en las instalaciones acudieron a controlar la situación y al enterarse de lo sucedido sugirieron una requisa masiva, acción a la que se negaron las personas que se encontraban en el lugar y a la que respondieron de manera violenta.
Luego del incidente, los pasajeros del articulado no le vieron problema a dañar la puerta del mismo, lo que ocasiono que el vehículo fuera sacado de circulación, teniendo en cuenta que esto es un perjuicio para la ciudadanía en general ya que el arreglo podría tardarse varias semanas, además de no evidenciar solidaridad ante el posible hurto, posible, porque aún no se esclarece si la señora portaba el celular o lo había dejado en su casa, como se especula.
Incidentes como este dejan un sin sabor entre los usuarios de la empresa, la cual al día de hoy no reporta ese tipo de actividad delincuencial, el llamado que hace el gerente Álvaro Beltrán Alzate, es a denunciar y a dejar actuar a las autoridades de acuerdo a sus protocolos, para garantizar la seguridad debe existir un compromiso de toda la comunidad.


