El sistema de medios públicos, ahora bajo la denominación de Inravisión, anunció la realización de una reunión clave para definir los detalles del que sería el primer debate presidencial —de un total de tres propuestos— entre siete aspirantes a la Casa de Nariño, de cara a la primera vuelta.
La iniciativa abre, por fin, un espacio formal de diálogo en la recta final de la campaña, a menos de un mes de las elecciones, en un escenario donde hasta ahora han predominado las condiciones y reservas de varios candidatos frente a este tipo de encuentros.
Sin embargo, la principal incógnita gira en torno a la eventual participación de quienes hoy encabezan las encuestas: Paloma Valencia, Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda. Ninguno de ellos firmó la solicitud inicial para la realización del debate, y en el caso de De la Espriella y Cepeda, ambos han sido enfáticos en que no asistirán a espacios con candidatos que no lideren los sondeos o que no se ajusten a sus criterios ideológicos, lo que pone en duda un cara a cara amplio entre todas las fuerzas políticas.
De acuerdo con lo planteado, la ronda de debates se llevaría a cabo entre el 6 y el 20 de mayo, con sesiones de dos horas en las que se abordarán temas clave como justicia, asuntos sociales y economía. No obstante, aspectos fundamentales como la metodología, los moderadores y el formato definitivo aún están por definirse.
En principio, los candidatos confirmados para estos espacios son Claudia López, Sergio Fajardo, Mauricio Lizcano, Carlos Caicedo, Roy Barreras, Sondra Macollins y Luis Gilberto Murillo, quienes han manifestado su disposición a participar en un escenario de confrontación de ideas abierto.
Lo más cercano a un ejercicio de este tipo ocurrió recientemente en un encuentro promovido por Noticias RCN junto a la Cámara Colombiana de Infraestructura. En ese espacio —que deliberadamente evitó ser denominado debate— participaron Paloma Valencia, Abelardo de la Espriella, Sergio Fajardo, Mauricio Lizcano, Claudia López y Luis Gilberto Murillo, quienes expusieron sus propuestas para el sector de infraestructura. El gran ausente fue Iván Cepeda, lo que volvió a poner sobre la mesa la discusión sobre las condiciones para debatir.
Precisamente, el candidato del Pacto Histórico ha insistido en que solo debatirá con aspirantes que representen posturas de “extrema derecha”, e incluso anunció la conformación de un equipo de compromisarios para acordar reglas claras sobre el escenario, los temas y los moderadores. Esta postura ha cerrado la puerta a un debate con candidatos de centro, como Claudia López y Sergio Fajardo, con quienes —según ha dicho— estaría dispuesto únicamente a sostener “diálogos y conversaciones”, pero no un enfrentamiento directo.
Por su parte, Abelardo de la Espriella también ha fijado condiciones al señalar que solo participaría en debates con candidatos punteros. En medio de este panorama, la candidata del Centro Democrático, Paloma Valencia, lanzó una invitación a Sergio Fajardo, Claudia López y Roy Barreras —quienes quedaron por fuera de algunos escenarios— para realizar un debate de control político junto a Iván Cepeda en el Congreso.
Así, mientras se afinan los detalles del debate propuesto por el sistema de medios públicos, persisten las diferencias entre campañas, lo que mantiene en vilo la posibilidad de un verdadero cara a cara entre todos los aspirantes en esta etapa decisiva de la contienda presidencial.



