El precandidato presidencial busca consolidar su propio proyecto de «Colombianismo», argumentando que el país debe unirse por encima de las polarizaciones de la extrema derecha y la extrema izquierda.

El precandidato presidencial Mauricio Lizcano ha confirmado su retiro de la coalición ALMA (Alianza por la Mayoría), marcando un nuevo giro en el panorama electoral de cara a 2026.
El exministro, que aspira a la Presidencia por firmas con el movimiento «Colombianismo», busca distanciarse de los acuerdos de cúpula y centrar su estrategia en la creación de una propuesta que trascienda la división tradicional de la política nacional.
La Estrategia Anti-Extremos
El movimiento de Lizcano se fundamenta en su mensaje constante de unir al país y «arrebatarle la agenda política a los extremos».
Búsqueda de la Unidad: El precandidato insiste en que las soluciones de Colombia no son de derecha ni de izquierda, sino de «sentido común» y que el país no puede estar condenado a elegir entre la extrema derecha (herederos del uribismo) y la extrema izquierda (herederos del petrismo).
Proyecto Propio: Lizcano ha enfocado sus esfuerzos en construir una propuesta y estrategia propia, desligándose de las grandes alianzas que, según él, terminan en acuerdos de cúpula sin reflejar las necesidades reales de los ciudadanos.
Posible Consulta: A pesar de retirarse de ALMA, el precandidato no descarta participar en una consulta interpartidista con otros líderes que compartan la visión de un país unido y centrado en resolver los problemas estructurales como la seguridad, la salud y el empleo, siempre y cuando no se involucre a los extremos.
Lizcano, quien dejó su cargo en el Gobierno Nacional en enero para dedicarse a su precandidatura, continúa con la recolección de firmas para formalizar su aspiración presidencial, mientras se consolida como una voz crítica tanto de las políticas del Gobierno actual como de la oposición tradicional.



