OPINIÓN / Las dos caras de la moneda

Jhon Jairo Armesto Tren
Jhon Jairo Armesto Tren / Columnista

La libertad del Coronel Alfonso Plazas Vega es sin duda un hecho que mueve en los patriotas colombianos un auténtico sentimiento de patriotismo y alegría que mitiga un poco la atmósfera alienante de la “paz” mediática. La injusticia lleva en la misma semana al hijo del general Uscátegui a amenazar de lanzarse de la ventana de un juzgado por la cancelación por séptima vez de la audiencia de falsos testigos en el caso de la masacre de Mapiripán. Algunas reflexiones…

La campaña impulsada por el Foro de Sao Paulo y la institucionalidad política y académica que ha derivado de él en los últimos años ha realizado contra las Fuerzas Armadas en los países de América Latina, salvo en Colombia han tenido importantes consecuencias políticas directas montando gobiernos izquierdistas y de ex guerrilleros financiados por Cuba y la antigua Unión Soviética. Dicho efecto al no poderse afianzar en Colombia por la toma violenta del poder y por el papel histórico y fundamental de las Fuerzas Armadas y Policía en la sociedad colombiana, ha sido muy difícil destruirlas. Y mejor ni hablemos de la tonta Carta Democrática de 2001 promulgada por la Organización de Estados Americanos OEA que “prohíbe” los Golpes de Estado.

No obstante, esta concepción ha hecho muchísimo más daño en la moral pública y en las vidas personales y familiares de muchos, en complot de sectores de la Rama Judicial colombiana, colectivos de abogados antimilitaristas con fuertes financiaciones de cooperación internacional, carteles de falsos testigos que son mendigos de la mentira y el dolor ajeno, e incluso SECTORES CORRUPTOS DE LAS FUERZAS ARMADAS Y DE POLICÍA. Víctimas de esto son el Coronel Alfonso Plazas Vega, General Arias Cabrales, General Rito Alejo del Río, General Uscátegui entre muchos otros soldados y policías de todos los grados que están injustamente en la prisión por cumplir su deber.

La libertad del Coronel Luis Alfonso Plazas es un hecho inmensamente positivo para las gentes de bien de Colombia, y esto tiene el crédito de muchas personas que de manera anónima y desinteresada lucharon política y jurídicamente por demostrar su inocencia. Entre ellos Ricardo Puentes Melo y Alberto Acosta, líder del movimiento político Restauración Nacional, como principales cabezas…en nombre de todos los colombianos GRACIAS.

Sin embargo, tengo las siguientes preocupaciones:

1. Futuro político del Coronel Plazas Vega: Es un baluarte, que en este momento está del lado del Centro Democrático –donde su esposa doña Thania Vega de Plazas es senadora de la República-, lo que es una muestra de aprecio del Presidente Uribe. Mucho tiene que aportar al país en la academia y pensamiento político como analista y estadista con su inteligencia y cultura proverbial. No obstante, dada la situación interna de pugnas y rencillas que ya es evidente incluso en la prensa y el oficialismo santista dentro del uribismo, es riesgoso que su nombre sea utilizado por sectores contrarios al Director del Partido Oscar Iván Zuluaga para escenarios como la Convención Nacional de 2016, donde habrá indiscutibles cambios debido a los resultados electorales no tan favorables en octubre. Es importante evitar que la imagen del Coronel sea usada con fines politiqueros por algunos congresistas y quienes están detrás para futuros réditos económicos y de poder interno.

2. Riesgo para su vida: Los que conocemos en realidad al Coronel, sabemos que la farsa del Palacio de Justicia era un trasfondo para evitar que dijera y expusiera los alcances de la relación entre sectores de la Fuerza Pública y la Policía con el narcotráfico, el tráfico de armas, prostitución convencional y de menores, incluso de juego doble y espionaje para grupos al margen de la Ley, tanto guerrilla como paramilitarismo. Una colección de cuentos del escritor bogotano residente en Cali Santiago Gamboa El cerco de Bogotá (1996)  revela muchos de esos detalles de manera novelada y ese libro es casi imposible de conseguir. ¿Coincidencia? No lo sé, pero la integridad del Coronel debe ser más protegida y rodeada por la sociedad colombiana más que nunca. En este país no tuvieron miedo de matar a Jorge Eliecer Gaitán ni a José Cardona Hoyos ni a Álvaro Gómez Hurtado.

3. Manipulación estatal de la libertad de los militares: estamos de acuerdo con que nos faltan Uscátegui, Rito Alejo, Arias Cabrales y todos los militares presos en la libertad, pero, la campaña mediática por el Plebiscito por la Paz recientemente aprobado por el Congreso, el Gobierno Nacional usará cualquier cosa como un gesto ilusorio para alimentar los argumentos de los defensores por oficio o ingenuidad de dicha iniciativa. Entrega de cuerpos de desaparecidos de las FARC, libertad de militares, protestas ciudadanas, intencionalmente son hechos que no coinciden en una semana, pero que están siendo de perlas para los “promotores de la paz”, revaluando la Teoría de la Reconciliación Nacional de Belisario Betancur: que los buenos somos más y uniremos y perdonaremos a los malos y todos seremos buenos y así se logrará la prosperidad social. Sin contar con la polarización que pasará de las redes sociales y discusiones familiares y grupos pequeños a –ojalá esté equivocado- la violencia política urbana de los cincuenta, que no sabremos hasta donde pueda llegar.

¿Trágicos presagios para Navidad? Tal vez, pero, es mejor decir las cosas y las verdades crudas. Para engaños e ilusiones, están Caracol y RCN.

@armesto1989

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