Romper nunca es fácil. A veces las señales son claras, y otras veces, es una sensación visceral que hemos tratado de ignorar durante meses (y a veces incluso años). Incluso cuando has decidido terminar la relación, es mucho más fácil decirlo que hacerlo. Así que seguimos quedándonos. Con ello buscamos nuevas aventuras, nos registramos en sitios como Tinder o buscamos una aventura en sitios como Simple Escorts para tratar de olvidar la decepción.

Traemos nuestras propias historias y estilos de apego a cada relación, así que la razón por la que necesitamos romper y cuándo hacerlo depende de la persona.
Si te has planteado una ruptura, pero no sabes cómo evaluar claramente las señales para hacerlo, aquí tienes algunos indicadores que te permiten saber que es el momento de alejarte, de una vez por todas.
Os habéis distanciado
Si sientes que el amor se está desvaneciendo, debes saber que puede ser natural que los amantes se distancien. No hay nada que diga que tenemos que ser la misma persona que éramos ayer, hace un año o incluso hace 10 años. Las relaciones que resisten el paso del tiempo son las que crecen juntas. Si has evaluado todos los indicadores anteriores y llegas a este último factor, es hora de decir adiós a tu relación actual, chica. Hay algo mejor para ti.
Estás siendo maltratado física o mentalmente
El abuso nunca está bien, ni físico ni la violencia psicológica. Y como mujeres, tenemos que tratar esto como una ruptura automática del trato. Porque lo más probable es que si ocurre una vez, vuelva a ocurrir. Nadie debería permanecer en una relación en la que se abusa verbal, emocional, financiera o físicamente.
Comprometes tus valores
Tu integridad y tus valores encarnan lo que eres como individuo. Y una vez que éstos se ven comprometidos, debes saber que es una clara señal de alarma de que es hora de irse. Ninguna de las partes de una relación debe perder la esencia de lo que son como individuos. Es importante tener en cuenta que las relaciones están pensadas para elevarnos y evolucionar en lugar de disminuirlas y destruirnos. Si te sientes más criticado que celebrado en tu relación, es hora de que te evalúes y consideres que esto es una señal para dejarlo ir.
No quieres tener sexo con tu pareja
El sexo no lo es todo, pero definitivamente es mucho en una relación. Si te has alejado sexualmente o utilizas servicios de prepagos en Bogotá, eso podría significar que algo va mal, ya sea física o mentalmente. Si el resultado son tus sentimientos hacia tu pareja, es una clara señal de que las cosas no van por el buen camino.
Ya no te importa
¿Lo opuesto al amor? La indiferencia. Y una vez que has llegado al punto de que ya no te importa, ni tu pareja, ni la relación, ni siquiera tú mismo, es el momento de irte.
Tu relación es unilateral
Cuando una persona pone siempre el 99,9% del esfuerzo y la otra da constantemente el 0,1%, se trata de una relación unilateral. ¿Qué estás obteniendo realmente de esta relación? Para ser claros, hay momentos en una relación en los que un miembro de la pareja da más y viceversa, y eso está bien siempre que el esfuerzo sea recíproco. No es lógico que la persona que está dando el mínimo en la relación esté dando a otras mujeres su interés o contratando servicios sexuales en Santiago. La definición de la palabra relación indica que se necesita más de una persona para participar. Pero si tu relación es constantemente unilateral, entonces no es una relación, así que es una señal para dejarla ir.
No hay comunicación
Nadie sabe leer la mente. Una relación nunca tendrá éxito si no eres capaz de comunicarte con tu pareja, especialmente de forma saludable. Sinceramente, si no puedes decirle a tu pareja cómo te sientes, ¿a quién se lo vas a decir? Y si crees que la razón por la que puedes comunicarte con tu pareja es porque va a reprimir tus pensamientos y opiniones, esto es un indicador aún más claro de que no es la persona adecuada.
No eres feliz
Tú eres tu primera prioridad. Y si no eres feliz, es una clara señal de que las cosas no están bien. ¿Cómo lo sabes? Si te sientes deprimida con regularidad, te recluyes cada vez más y no disfrutas haciendo tus rutinas habituales. Si crees que la negatividad es lo suficientemente penetrante como para no poder precisar de dónde viene, también es una buena idea hablar con un amigo o consejero.



