El corregimiento de Altagracia está conformado por 5 barrios y 9 veredas; en total, son 7 mil habitantes, 4 mil de los cuales habitan el sector rural.
A César Martínez lo conocen todos en Altagracia. Es un jovencito con síndrome de Down, que dos veces por semana debe ser traído hasta Pereira para recibir terapias, un proceso costoso para sus padres, porque deben pagar un vehículo particular, ante la falta de un bus que tenga rampas que permita movilizarlo con su silla de ruedas.
De inmediato el alcalde de Pereira Juan Pablo Gallo Maya y la gerente del Área Metropolitana atendieron la necesidad de este joven, y se pusieron al frente de este sentir de la comunidad del corregimiento de Altagracia, en donde además este sábado 8 de octubre hubo pedidos para el Alcalde en torno al arreglo de techos de varias casas, adecuación del parque infantil y hasta “dejar pastar dos vacas en un lote que es del Municipio”, petición última que no es posible autorizarla, por ley.
A lo que el mandatario no solo le dijo sí, sino que además puso fechas concretas, fue al arreglo locativo del puesto de salud.

“Necesito que me digan en cuánto tiempo le podemos responder a la comunidad”, les dijo el Alcalde al gerente de la ESE Salud Pereira y a su secretario de Infraestructura. Y efectivamente, en 30 días la administración municipal atenderá las grietas que se están presentando en la fachada, así como el hundimiento del piso, daños que se deben, según evaluaciones preliminares, a la fuerza que una columna de hierro y cemento le hace a una pared construida con un material más ligero.
“Mire señor, aquí necesitamos por lo menos 3 médicos; es que somos 7 mil habitantes; por ahora tenemos uno solo, y además, requerimos que nos pongan a funcionar la unidad odontológica: o que nos la arreglen o que nos la cambien”, dijo Amparo López, edil de Altagracia.
Ante esta solicitud, el mandatario de los pereiranos le solicitó a su grupo de Salud que evaluara la posibilidad de sumar al menos un médico más, itinerante, que les facilite a los habitantes de este corregimiento una mejor atención, para que además no se vean en la necesidad de desplazarse hasta el hospital de San Joaquín.
El médico que tiene actualmente el puesto de salud atiende 27 pacientes diarios, pero se queda corto por la continua demanda de los servicios de salud.

El Alcalde también atendió la solicitud de poner una carpa en las afueras del lugar, que proteja del clima a las personas, muchas de ellas mayores de edad, provenientes de las veredas, que desde muy tempranas horas de la madrugada hacen fila para lograr los primeros turnos de atención médica.
Otro de los compromisos del alcalde Juan Pablo Gallo Maya fue el de mejorar las condiciones de un tramo de la vía a la vereda Alegrías.
La lluvia y el deterioro la ha hecho intransitable, y por eso en veinte días la administración municipal dispondrá de materiales y obreros para mejorar sus condiciones, desplegando sobre ella el afirmado, con la ayuda además de la comunidad.
En Altagracia, el alcalde Juan Pablo Gallo Maya entró a viviendas, habló con comerciantes y clientes de panaderías, peluquerías, bares, misceláneas, tiendas, piqueteaderos, revuelterías; además, compartió una “tiradita” de tejo y escuchó a los niños que lo esperaban con una cartelera de bienvenida.
El encuentro del mandatario local con los habitantes del corregimiento de Altagracia hace parte de su afán por conocer de primera mano las necesidades de todos los pereiranos y ayudarles, en la medida de las posibilidades de la Administración, a solucionar o mitigar las dificultades.


