Principios políticos

Los principios enunciados por Nicolás Maquiavelo en su obra El Príncipe, escrita hace más de cinco siglos, todavía tienen vigencia y se pueden aplicar con éxito en cualquier campaña electoral, según el contexto social, político, económico y cultural de desarrollo del proyecto. Veamos:

1)De los principios adquiridos

Al respecto el florentino expresa que “el príncipe que los adquirió lo hizo por medio de armas ajenas o con sus mismas armas, y fueron la fortuna o la virtud los que lo permitieron”.

No se trata de tener o no buena suerte, si no de saber enfocar la estrategia electoral frente a la actual administración local, regional o nacional en donde se va a realizar el debate, pues si el gobierno ha sido deficiente, débil o corrupto, lo aconsejable es utilizar esas armas ajenas para controvertirlo, diseñar el mensaje y conseguir así el apoyo de la comunidad inconforme.

En cambio, si el gobierno tiene el respaldo de la comunidad, por ser positiva su gestión, lo viable es buscar su apoyo. Vale aclarar que el nivel de popularidad y de aceptación de un gobernante hay que medirlo a través de una encuesta seria, pues por este mecanismo se sabrá si el gobierno es bueno, regular o malo.

Debemos tener en cuenta, además, la imagen del partido o grupo político que respaldaría al candidato. Sobre este tema, Rafael Reyes Arce y Lourdes Munich en su libro “Comunicación y mercadotecnia política”, han sentado su posición, en los siguientes términos, la cual compartimos:

“Es innegable que si los representantes de un partido han realizado una buena gestión, será mucho más fácil para los candidatos de la misma afiliación realizar sus campañas políticas debido a la buena imagen que se ha creado debido a resultados de su empeño anterior. Al inicio de una campaña, el buen o mal desempeño del antecesor se convierte en un factor primordial; es, por tanto, aconsejable conocer la imagen preexistente del partido tendiente a la creación de la imagen más adecuada”.

De otra parte, esa virtud a que se refiere Maquiavelo, para el caso de un candidato, podría ser su carisma, su credibilidad, su capacidad de liderazgo y el respaldo que tenga del pueblo. (Apuntes tomados de mi nuevo libro Maquiavelo moderno, el fin no justifica los medios, en proceso de publicación).

Por: Francisco Cuello Duarte

cuellofrancisco@gmail.com

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