• Por ‘lobby minero’ se hundió el proyecto que busca restringir la minería en el PCCC

    Empresas mineras internacionales y de Boyacá, departamento que no hace parte del PCCC, se encargaron de entorpecer el trámite del proyecto, lo cual impidió que se diera su último debate en la Plenaria del Senado y provocó su hundimiento, pues éste tenía que ser aprobado antes del 20 de junio.

    El Representante Alejandro García había advertido que el hundimiento del proyecto ponía en riesgo la declaratoria de Patrimonio de la Humanidad que la UNESCO le otorgó al Paisaje en 2011, pues el organismo exige que no se realice gran minería, ni actividades que perjudiquen el patrimonio arquitectónico, natural y paisajístico en estos territorios.

    El Parlamentario aseguró que seguirá trabajando por los intereses de los colombianos y presentará nuevamente el proyecto en la próxima legislatura.

    El Representante a la Cámara por Risaralda, Alejandro García Ríos, denunció que, debido al lobby político ejercido por el sector minero, no se pudo dar el cuarto y último debate del proyecto de ley que buscaba restringir la minería en el Paisaje Cultural Cafetero Colombiano (PCCC) en la plenaria del Senado de la República, lo que provocó su hundimiento por vencimiento de términos, ya que la iniciativa debía discutirse y aprobarse antes del 20 de junio para convertirse en ley.

    Advirtió que, lamentablemente, esta situación pone en riesgo la declaratoria como Patrimonio de la Humanidad que, en 2011, le otorgó la UNESCO a dicho territorio del país y reiteró que seguirá trabajando por defender los intereses de las economías nacionales y no por el de los bolsillos de las grandes empresas mineras de Estados Unidos, Canadá y Sudáfrica.

    “Lastimosamente este pulso lo ganó un lobby minero que está poniendo por encima los intereses de las grandes empresas mineras internacionales, sin importar las consecuencias que puede traer para el medio ambiente, para las economías que impulsan el desarrollo y la competitividad del territorio y del país como el turismo, la caficultura, la agricultura, entre otras, y las cuales dependen de que la UNESCO mantenga la declaratoria del Paisajes Cultura Cafetero como Patrimonio de la Humanidad. Nosotros seguiremos trabajando para velar por los intereses de los colombianos, por eso volveremos a presentar este proyecto en la próxima legislatura y esperamos que, la próxima vez, el Congreso esté por encima del lobby, a la altura para preservar el Paisaje y proteger a los municipios que hoy están en riesgo de desaparecer y perder sus actividades de manutención por la entrada de la minería a gran escala en sus territorios”, señaló el Parlamentario García.

    Es de resaltar que para mantener la declaratoria, la UNESCO exige que no se realice gran minería, ni actividades que perjudiquen la cultura, el patrimonio arquitectónico, natural y paisajístico en estos territorios, perderla traería un retroceso en materia social, cultural, económica y territorial para los 51 municipios de los departamentos de Risaralda, Quindío, Caldas y Valle del Cauca que componen el PCCC, cuyas características naturales, culturales y arquitectónicas significan un impulso para su competitividad y desarrollo sostenible, más teniendo en cuenta que la participación económica de la actividad minera de los departamentos anteriormente mencionados no supera el 0,3%.

    Sin embargo, el proyecto no desconocía que para algunos municipios su principal fuente de ingresos proviene de la actividad minera, por lo que la iniciativa no la prohibía, sino que condicionaba la aprobación de grandes concesiones mineras en el territorio. Además, brindaba garantías a las más de 100 concesiones mineras que operan en el PCCC al plantear un régimen de transición para que estas empresas pudieran terminar sus respectivos contratos con la vigencia pactada. También contemplaba la protección a las y los mineros artesanales de pequeña y mediana minería y de materiales de construcción, quienes son vitales para el progreso de la región.

    Vale la pena recordar que esta iniciativa, que había sido aprobada por unanimidad en los tres primeros debates que tuvieron lugar en la Cámara de Representantes y la Comisión V del Senado, nació de un clamor ciudadano, después de que los habitantes de municipios como Belén de Umbría (Risaralda), Salamina (Caldas), Aranzazu (Caldas) y Pijao (Quindío) manifestaron sus preocupaciones por la repercusión que puede tener la minería a gran escala en el PCCC y sus economías asociadas.

    “Hace cerca de dos años llegó de Belén de Umbría una notificación de interés minero sobre el 80% del municipio, incluida su plaza principal, municipio que, además, es una despensa agrícola del departamento de Risaralda. Ante esta situación la gente se movilizó y en ese momento decidimos pasar de la crítica a la acción, por eso construimos esta propuesta para otorgarle al Paisaje Cultural Cafetero un estatus de zona restringida de minería, porque acá hay miles de personas cuya estabilidad económica, social, cultural y de salud se está viendo afectada por la falta de regulación en las actividades mineras que se adelantan en el territorio”, puntualizó el parlamentario.

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