• Pereira, 157 años: Balance

    Orlando Parra / Opinador

    En afirmar que “Pereira es una ciudad de refugiados” de “desplazados” coincidimos con Leonor Mary Marmolejo, James Fonseca y Omar Buitrago, el pasado domingo en #SinceramenteConOrlandoParra. Si, así es.  Somos una ciudad fundada por arrieros zarrapastrosos. Los abuelos de algunos quienes hoy le preguntan a uno “y vos que apellido es que sos” (…)

    Alguien debe tener el dato de cuántas personas llegaron desplazadas en las violencias liberal-conservadora; cuántas llegaron desplazadas en las más recientes. A la cual se le debe sumar los desplazados culturo-económicos. Árabes, judíos. Una ciudad de desplazados. Solidarios generalmente.

    En esa ciudad floreció “el civismo”, cabe anotar que NO fue la única: sociedad de mejoras públicas hubo y hay en muchas partes.  Un civismo que como dijo Fonseca, tuvo su momento de quiebre con la oleada del narcotráfico de los 70 (Léase el libro “Los Jinetes de la Cocaína”); el dinero fácil debilitó la solidaridad y sus valores esenciales en las gestas comunes, cívicas, que fueron reemplazadas por los intereses de pequeños grupos, por mafias de diverso tipo entre ellas las de la corrupción.  Corrupción que como se quejó el director ejecutivo de Vigía Cívica, aún NO es condenada por la comunidad, por la sociedad pereirana. Empero, los 3 charlantes afirmaron que el civismo está “latente”, lo que necesitamos son nuevos dirigentes (“nuevos” NO necesariamente es “jóvenes”, por cierto). Se necesita un civismo siglo XXI, civismo moderno, es decir, un civismo más ciudadano del común (…)

    Estos 157 años le llegan a la ciudad con la preocupación por la necesidad de empleo, de ingresos, en lo que coincidieron los foristas, pero enfatizando en que debe sujetarse a la prioridad de la vida, que son preferibles las ayudas económicas. Afirmaron que buena parte de los Pereiranos han sido díscolos, irresponsables, han incumplido la bio-seguridad, e insistieron en que el COVID se enfrenta esencialmente desde el auto-cuidado. Empero manifestaron que hay protuberantes fallas en las autoridades policiales “no están haciendo lo que deben hacer”. Advirtieron que es posible una expansión del microtráfico y con ello de violencia y que se avecina una Crisis Humanitaria, la cual se debe enfrentar.

    En medio de semejante situación la mala copia de Barranquilla con su “Capital del Caribe” se vuelve tema recurrente. Con los foristas somos enfáticos: ¿Capital del eje? ¡primero apoyemos los municipios de Risaralda!. Por el contrario, lo que debemos hacer es recuperar el simbolismo de “Ciudad- Región” que en algún momento tuvo fuerza. Recordar que “estamos pegados”. Potenciar la RAP. Lo que necesitamos es ponernos de ACUERDO SOBRE LO FUNDAMENTAL (difícil a nivel nacional), metas a largo plazo … ¿qué tal una Asamblea Constituyente Municipal? … ¿De blancos, negros – ricos, pobres, clase media? 

    El abandono del campo: los productores cuentan con algunos programas de fomento que si bien los apoyan, también es cierto que son acciones aisladas, discontinuas, cortoplacistas al punto de que los programas de seguridad alimentaria no han generado el arraigo y el impacto que su espíritu encierra. Existen tímidos avances en el POT, asignación insipiente de recursos en el presupuesto público, carencia de políticas integrales y coordinadas con actores competentes que incluyan vivienda, vías, educación, salud, tecnología, comercialización; soluciones oportunas sobre tenencia de la tierra, la formalización de la actividad agropecuaria, estudios de suelos, fortalecimiento de su vocación…

    En fin, con otros temas más, hoy a las 8pm por https://Youtube.com/user/ciberplural   transmitiremos el programa. 

    El próximo domingo a las 7pm viene Aydee Lizarazo, Senadora del MIRA.

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    1 thought on “Pereira, 157 años: Balance

    1. De entrada me llamó mucho la atención de esa entrega, pues su título convoca a su lectura y en la medida que iba leyendo con el máximo de interés mayor era mi afán por conocer más a fondo todo lo relativo a esa historia de Pereira. ¿Por qué mi tanto interés? Pues sencillamente en razón a que en mis días como cónsul de la República Dominicana, mi país, en Japón conocí a muchos colombianos y a decir verdad la mayoría eran de esa zona. Siempre educados, alegres y con una humildad jamás conocida en nacionalidad alguna. Ahora bien, desearía que el autor urgue más o mejor dicho, que sus artículos sean un poco más prolijos que nos permita conocer con mayor profundidad lo que es mi admirada Pereira. Que nos hable más de su gente y de su ricura en el habla. Gracias de todo corazón.

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