OPINIÓN / Política y criminalidad

ALVARO RODRIGUEZ HERNÁNDEZEl Partido Conservador que domina todo a sus anchas en Risaralda, debe dar explicación.

Sus actores mayores, el senador y el Representante, están en mora de hacer frente a los hechos ocurridos en Desarrollo Social. Incluso, el presidente del Concejo de la ciudad, en manos azules. Allí, donde se hace un mal llamado control político, que hace rato huele maluco. Tampoco se le puede caer encima al grueso de quienes allí habitan por ser de partidos políticos contrarios.

No delinquen las instituciones. Las personas, para no entrar a generalizar, que tienen responsabilidad política y representan unos partidos. Unos liderazgos que no pueden podrirse por silencios cómplices. Los directorios políticos  tampoco pueden ser entidades financieras a la que también “le suenan monedas”. Debe primar la decencia y la dignidad por encima de bultos de votos.

El Conservatismo, tiene su deuda de responsabilidad política que no puede ocultar. Incluso, hace rato, debió cambiar el patrón político en esa dependencia, cuando sus propios pasajeros sabían que el mar estaba infestado de una indisciplina moral atrayente. De una flexibilidad que dejó penetrar costumbres nefastas. Fiscalía Seccional, existe

Como lo expresa el politólogo, Juan Fernando Londoño: “Cuando los partidos contaban con estructuras centralizadas, regidas en gran parte por oligarquías regionales, las tareas de control político eran relativamente fáciles de cumplir. Unas cuantas familias se aseguraban el reparto del poder político y quien no fuese parte de dichos clanes tenía serios problemas para poder avanzar en su carrera política. Lo más práctico era siempre forjarse al amparo de algún clan regional, asegurarse de defender sus intereses y de esta manera ascender políticamente”.

No solamente se gana poder en las urnas sino administrando bien, Señores del partido Conservador, en el pasado, cuna de altas cumbres. Lo puede hacer, senador, incluso de paso por Pereira sin prender alarmas y sin el ruido de las ambulancias.

Más que blindar personas, blindar las instituciones de pillos desalmados. De feroces piratas que entran bajo el respaldo banderizo para asaltar el saqueado Estado.

No pueden existir clanes que firman pagarés pasando por encima de la pulcritud. Partidos que se fabrican con tejidos de plata para comprar y arrasar. Para el endoso y hacer mayorías simples. Abominables y corruptas. Para desinstitucionalizar la razón de ser de la propia política.

Se equivocan quienes ven en el agua, la salud, los planes de alimentación escolar, alforjas repletas de dineros. Ínsulas.

Razón tiene Claudia Arcila en Caracol, de quitarle la máscara con sus denuncias a tanto “chacho” que deambula graduado de político. Razón tiene de manera valerosa y de frente como coge el “toro por los cachos” RCN con su director Osvaldo Parra para “embestir” y pedir responsabilidades.

No le podemos deber a la delincuencia por  muy alto que su estrato  sea. Me da risa por quienes creen que el Alcalde Gallo es el responsable. Hay que seguir sacudiendo la alfombra. El muerto, hay que buscarlo río arriba….

 

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2 thoughts on “OPINIÓN / Política y criminalidad

  1. Una lectura interesante de lo que está pasando en Pereira en materia de corrupción. Los implicados que ya han sido judicializados y el escarnio al que han sido sometidos, representa apenas la capa más superficial de un entramado, de una empresa criminal contra los recursos públicos, movida por titiriteros que están bien arriba, en lo que llaman el poder detrás del poder.
    En estos escándalos suele pasar que no son todos los que están, ni están todos los que son.

  2. Para usted, señor, entonces cual es la responsabilidad del Alcalde Gallo? Si usted mismo lo dice, pero se contradice: “No solamente se gana poder en las urnas sino administrando bien”. Si el señor Gallo supiera administrar, no hubiera parcelado la administración, no le hubiera dado el total manejo de la Secretaría más grande al Partido Conservador y lo peor, no seguiría sosteniéndolos ahí. Razón tienen los que dicen que el alcalde Gallo está secuestrado, más que eso, está EMPEÑADO, gracias a los compromisos electorales. TERRIBLE y por su puesto que le cabe TODA LA RESPONSABILIDAD de lo que sucede bajo su mando.

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