El mal hábito de conducir y chatear o hablar por celular le ha costado a los infractores pereiranos en el primer semestre del año 2017, 294 millones 520 mil pesos en comparendos.
Si todos los infractores se hubiesen acogido al pago dentro de los primeros 5 días, lo cual rebaja la infracción en un 50 por ciento, lo que deberían pagar por la mala práctica de usar el teléfono móvil mientras conducen, sería 147 millones 260 mil pesos.
Pereira y Risaralda aparecen en los registros nacionales como una de las regiones del país en que se imponen la mayor cantidad de comparendos por este concepto.
Para el director del Instituto de Movilidad de Pereira, Mario León Ossa, el tema va más allá de la sanción económica, y su llamado es a que los conductores tomen conciencia de que mientras desvían la mirada hacia la pantalla del teléfono o escriben unas líneas pueden ocasionar un accidente de grandes magnitudes, perder el control del vehículo y atropellar a un peatón o un motociclista.
“No crean que están solos en la vía, siempre habrá otros actores y es necesario tener los cinco sentidos bien puestos en la conducción”, dijo el funcionario, quien agregó que debe también tenerse en cuenta otro de los malos hábitos que causa accidentes: cambiar la emisora o colocar un CD mientras el vehículo está en marcha.


