Los sindicatos y los gremios no lograron llegar a un acuerdo mínimo que permitiera acercar las ofertas de lado y lado y continuar las negociaciones.
Este 15 de diciembre, empresarios y trabajadores no lograron alcanzar un acuerdo para el incremento del salario mínimo del año 2026. Eso significa que dicho aumento será decretado por el Gobierno Nacional.
Es preciso recordar que los sindicatos propusieron un incremento del 16%, tanto para el salario mínimo como del auxilio de transporte, por lo que quedaría en $1.883.260 incluido el subsidio. Es decir, subiría $ 259.760.
En cuanto a los empresarios, estos propusieron un incremento de 7,2%, tanto de salario mínimo como de auxilio. Esto significa que quedaría en $ 1′740.554.
Con estas cifras, la brecha entre ambas propuestas era de $92.706.
El pasado 10 de diciembre, Luis Fernando Mejía, exdirector de Fedesarrollo, explicó en diálogo con La W que, cuando aumenta mucho el salario mínimo, existen dos elementos que hay que monitorear con mucho cuidado.
El primer efecto es sobre la inflación: “Hay, primero, tarifas de bienes y servicios que están indexados al salario mínimo y eso inmediatamente implica un aumento en los precios”, contó.
Por eso, indicó que, cuando aumenta el salario mínimo, hay costos como los de los servicios de seguridad que aumentan y eso implica un aumento en las cuotas de administración. “Es un impacto directo”, indicó.
También sostuvo que eso aplica también para otros sectores de la economía, por ejemplo el del comercio: “Un sector que representa casi el 20% del total de la economía colombiana, que por supuesto demanda también trabajo formal”.
“Si aumenta el salario mínimo una cifra de dos dígitos, pues a ese comerciante no le quedan muchas alternativas distintas sino trasladarle ese mayor costo del trabajo a los consumidores a través de mayores precios. Eso es lo que termina la negociación”, comentó.
El segundo punto es el de la calidad del empleo: “Ya lo hemos visto con las cifras del DANE este año. Cuando usted observa el porcentaje de asalariados entre uno o más salarios mínimos, hemos tenido una caída casi del 5%”.
“Cuando aumenta mucho el costo del empleo formal, naturalmente esto implica que hay una caída en la creación de empleo formal, hay más informalidad y esa es otra preocupación de fondo en esta discusión”, concluyó.



