Pasa aplastada por el bombo mediático, la elección popular de ediles o comuneros (Ley 15 51 de 2012) Esta elección es política y mide la temperatura electoral desde la cuadra, la manzana, el barrio, la comuna….
En Colombia, desde 1968 existe este proyecto popular de la barriada. Donde nace el curso natural de la democracia que ha recibido sus respectivas reformas. La Constitución Política del 91, la legitimó y entregó generosas funciones (son en verdad ad honoren?) que han venido creciendo dentro del molde político.
Tienen prerrogativas como el tiquete que les entregan para el transporte en el Megabús,, seguridad social en salud y riesgos profesionales, pólizas de seguro y vida. Tiene tareas como elaboración de los planes de inversiones consultando de manera prioritaria, presupuesto participativo,, control político.
Es la más clara expresión de la autoridad local revestida con el barniz de servidores públicos. Llamo la atención sobre sus implicaciones en el cuerpo político.
En Risaralda, existen en 5 municipios y muchas son sus debilidades. En Pereira, 31 hacen la ronda comunera (19 urbanas y 12 en el sector rural) Elegimos 5 por comuna (la ley autoriza entre 3 a 9) Producen actos administrativos por intermedio de resoluciones igual que el concejo con sus acuerdos y la Asamblea con sus ordenanzas.
Quisiera ver a muchas de ellas haciendo los dos cabildos abiertos por año, reuniéndose las 80 veces que ordena la ley y las 20 extraordinarias al año en ciudades mayores de 100 mil habitantes, haciendo Referendos locales, consultas populares, entregándole proyectos al Concejo. La que entutela y presenta Derechos de Peticiones a favor del ciudadano. Haciendo una verdadera movilización social con evaluaciones y no la cosmética para la foto y el abrazo con la política que muchas veces ve con mezquindad su interés por el desarrollo local o por el contrapeso a la gestión de otros corporados.
La Comuna o comuneros que hacen un control, planea y administra desde el microcosmos ciudadano y la que incentiva la participación ciudadana como un ejercicio de calle. La que expone el megáfono ciudadano bajo la ley de un diálogo plural. La que abre la llave y genera espacios para reformular el corazón del barrio.
Quisiera ver un Estado que garantiza el proceso electoral y hace movilización para que el ciudadano conozca de su importancia y no sea mirado con compasión por el burócrata de turno que lo hace su apéndice.
Todo esto para señalar que Pereira acaba de ser designada como sede del encuentro nacional de Comuneros para el 2016.
Su importancia depende de una agenda que concluya procesos y eleve su categoría como instrumento eficaz. Que el comité electoral se interese por promover el esfuerzo barrial del voto popular y que el ciudadano despliegue el compromiso para construir una sociedad pensada y reflexiva. Que estos ediles tengan un plan mínimo para sus Comunas. Vale votar por mejores ciudadanos.


