Dosquebradas fortalece estrategia para evitar la deserción escolar de estudiantes en extraedad

Más de 30 estudiantes participaron en la estrategia piloto ‘Caminando hacia mi historia, mi camino’, una iniciativa que fortalece su autoestima, sus habilidades socioemocionales y su proyecto de vida para garantizar la culminación de su bachillerato. La estrategia se extenderá a otras instituciones educativas oficiales de Dosquebradas.

La educación transforma vidas cuando ayuda a los estudiantes a reconocerse, comprender su historia y descubrir nuevas posibilidades para su futuro. Desde esta mirada, la Secretaría de Educación de Dosquebradas puso en marcha ‘Caminando hacia mi historia, mi camino’, una experiencia piloto que integra el bienestar emocional con los procesos académicos de jóvenes que avanzan en modelos educativos flexibles.

Durante la jornada, más de 30 estudiantes del modelo ‘Caminar I’, quienes se encuentran en extraedad o han enfrentado situaciones que han dificultado la continuidad de sus estudios, participaron en actividades de reflexión, integración, expresión artística y trabajo colaborativo.

Cada experiencia fue diseñada para fortalecer el autoconocimiento, la autoestima, la resiliencia, la convivencia y la capacidad de plantearse nuevas metas personales y educativas. La iniciativa reconoce que esta población no solo requiere alternativas flexibles para avanzar en su trayectoria escolar, sino también espacios de acompañamiento que le permitan reconocer sus capacidades, recuperar la confianza y comprender que las decisiones del presente pueden abrir nuevas oportunidades para culminar sus estudios y construir un proyecto de vida.

El secretario de Educación de Dosquebradas, Homel Carmona, destacó que este piloto marca el inicio de una estrategia con vocación de permanencia y expansión dentro del sistema educativo municipal, en especial para jóvenes en extra edad: “Queremos dejar huellas que trasciendan las aulas y se conviertan en oportunidades reales para nuestros estudiantes. ‘Caminando hacia mi historia, mi camino’ reconoce que la educación también se construye fortaleciendo el ser, la autoestima y la capacidad de proyectarse. Este primer paso nos permitirá consolidar una estrategia que acompañe a más jóvenes, les devuelva la confianza en sus posibilidades y les demuestre que su historia no determina hasta dónde pueden llegar”.

Para enriquecer la experiencia, la Secretaría de Educación articuló capacidades con organizaciones sociales, comunitarias y empresariales. El Grupo Siloé orientó espacios de reflexión y acompañamiento espiritual que ayudaron a los participantes a reconocer sus emociones y comprender mejor la relación con su entorno. A su vez, Malabareando las Calles convirtió el arte y el testimonio de vida en un mensaje de esperanza, resiliencia y superación. Su intervención motivó a los jóvenes a repensar sus decisiones, reconocer nuevas oportunidades y fortalecer su propósito de continuar el proceso educativo hasta alcanzar la graduación. Por su parte, Sayonara se vinculó mediante la entrega de refrigerios, sumándose a una jornada que demostró cómo la transformación educativa también se fortalece cuando distintos sectores unen esfuerzos alrededor del bienestar de los estudiantes.

El proceso contó, además, con el acompañamiento de las rectoras de las instituciones educativas participantes, quienes valoraron la iniciativa como una respuesta innovadora a las necesidades emocionales y formativas de quienes hacen parte de los modelos flexibles.

Por ejemplo, la rectora de la Institución Educativa Nueva Granada, Alba Lucía Correa, resaltó el efecto de la jornada en la manera como los estudiantes se percibieron a sí mismos y asumieron sus posibilidades de futuro: “Fue una experiencia profundamente significativa. Nuestros estudiantes se sintieron escuchados, importantes y valorados. Los mensajes los llevaron a reflexionar sobre sus decisiones, reconocer las oportunidades que todavía tienen y comprender que cada paso puede transformar su proyecto de vida. Este tipo de jornadas complementa el trabajo académico y fortalece la permanencia escolar desde una dimensión más humana”.

Dicho esto, los aprendizajes obtenidos en esta primera implementación permitirán evaluar la metodología, ajustar sus componentes y preparar su llegada a nuevos grupos. Así, la experiencia no se limitará a una actividad aislada, sino que servirá como punto de partida para incorporar el bienestar socioemocional de manera progresiva en los modelos educativos flexibles del municipio.

De esta forma Dosquebradas avanza hacia una educación que reconoce las trayectorias individuales, acompaña los desafíos y crea condiciones para que cada estudiante vuelva a creer en sus capacidades. Fortalecer el ser también significa proteger la permanencia escolar, impulsar nuevas metas y abrir caminos para que más jóvenes culminen su formación.

Dato de interés

Después de evaluar esta primera jornada junto con docentes y aliados, la estrategia llegará a un segundo grupo de estudiantes de modelos educativos flexibles de las instituciones educativas Manuel Elkin Patarroyo y Santa Sofía.

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